Bien diferentes son Otelo y Julio César. En la primera, Yago es seguramente el personaje más hijo de puta de la historia de la literatura (y después algún payaso dice que Shakespeare está sobrevalorado), Desdémona es la criatura más buena de la historia de la literatura, y Otelo claramente el más nabo (aunque si lo combinamos con la primer afirmación, bueno, se relativiza). El desenlace lleva rápidamente a las lágrimas, y si uno no está bien afirmado en el piso, se puede caer. Hasta el castigo final al malo (lo único que no me gustó de esta monumental pero monumental tragedia) es superlativo.
En cambio, en Julio César todo es discutible, todo es dudoso, todos los personajes son humanos, y lo que a primera vista parece, después uno lo mira y ahí ve que no parece tanto, o más o menos, o tiene matices, o así. Digamos que Bruto no es malo, pero tampoco es engañado. Y Casio no está sólo movido por la ambición, como dice en todo manual escolar de la obra. Ni Julio, ni Augusto, ni Octavio son puros. Julio César debe, en suma, ser la obra más compleja que tengo leída del inglés este. (Hamlet es bastante uncomfortable ahora que pienso...).
Remember March, the Ides of March remember:
Did not great Julius bleed for justice' sake?
What villain touch'd his body, that did stab,
And not for justice? What! shall one of us,
That struck the foremost man of all this world
But for supporting robbers,--shall we now
Contaminate our fingers with base bribes
And sell the mighty space of our large honours
For so much trash as may be grasped thus?
I had rather be a dog, and bay the moon,
Than such a Roman.
(Shakespeare - Julius Caesar)
viernes, febrero 22, 2008
I had rather be a dog, and bay the moon
domingo, febrero 10, 2008
Woody Allen x 3
Hacía bastante rato que Amazon me venía recomendando mirar Crímenes y Pecados, una de Woody Allen del '89, y hacía bastante rato que venía mirando de a partes Scoop, una de Woody Allen del 2006. Y hace poco habías visto (creo que lo comenté aquí), Match Point, una de Woody Allen del 2005. Y bueno, después de ver Crimes and Misdemeanors probablemente mi comentario sobre Match Point no sea tan elogioso como seguro fue el que hice cuando la ví, y Scoop me parece más bagayo de lo que era. Por partes: la historia esa del oftalmólogo que descose Martin Landau con el otro lado de la moneda jugado por ese trío excelso que hacen el propio Allen, junto con Mia Farrow y Allan Alda, es una obra de arte por varias puntas y con varias puntas, mientras que las otras dos son versiones menores, un poco más divertidas y menos fin de siglo, pero versiones al fin.
Igual, Scoop vale la pena por algunos Woody Allen haciendo de un exagerado Woody Allen (personaje que ya había inventado, si no me equivoco, en El escorpión de Jade, donde lo acompañaba esa maravilla que se llama Charlize Theron), y también por el encogimiento de hombros de Scarlet Johansson en una de las escenas finales de la película.
Clifford Stern: [on receiving his love letter back] It's probably just as well. I plagiarized most of it from James Joyce. You probably wondered why all the references to Dublin.
(Woody Allen - Crimes and Misdemeanors)
(tienen que ver la peli para entender lo "inadecuado" del momento del chiste)
Igual, Scoop vale la pena por algunos Woody Allen haciendo de un exagerado Woody Allen (personaje que ya había inventado, si no me equivoco, en El escorpión de Jade, donde lo acompañaba esa maravilla que se llama Charlize Theron), y también por el encogimiento de hombros de Scarlet Johansson en una de las escenas finales de la película.
Clifford Stern: [on receiving his love letter back] It's probably just as well. I plagiarized most of it from James Joyce. You probably wondered why all the references to Dublin.
(Woody Allen - Crimes and Misdemeanors)
(tienen que ver la peli para entender lo "inadecuado" del momento del chiste)
sábado, febrero 09, 2008
Comedias
Uno
Mi Amigo Invisible me regaló para Navidad dos libritos y dos botellitas de vino. El vino bastante feito, pero los dos libros compensan con creces ("con creces" es una expresión que, si uno no sabe lo que significa, no puede deducirlo del contexto; una categoría en la que no hay muchos y que hacen dudar de la ergodicidad del lenguaje, pero no viene al caso): The Comedy of Errors y Julius Caesar, de Shakespeare, un amigo de este blog. Ambos en inglés, pero sin el compañerito al lado en su versión castellana. Leí ambos, entendí creo que un 70 por ciento del primero y un 40 por ciento del segundo. Para los próximos diez años tengo como meta leer bien la historia del pobre Brutus, con diccionario al lado. Voy por la página 2. Con esos porcentajes, igual disfruté como un perro con el discurso de Marco Antonio en el que se pone al hombro la tribuna y le complica la cosa a Casio y sus amigos conspiradores. De todos modos, este Uno es para la comedia de errores. La trama se resuelve felizmente, son puras confusiones y golpes divertidos (creo que se dice slapstick) y no hay ningún mensaje menos que trivial. Una comedia sin pretensiones, y que, sin embargo, por bien armada, se vuelve divertida y más que disfrutable. Y con momentos brillantes, como este, donde Antipholus of Syracuse se enarmora de la hermana de la esposa de su hermano, que cree que él es su hermano, al igual que su hermana, que escucha el discurso horrorizada:
Ant. S. Sweet mistress,—what your name is else, I know not,
Nor by what wonder you do hit of mine,—
Less in your knowledge and your grace you show not
Than our earth’s wonder; more than earth divine.
Teach me, dear creature, how to think and speak:
Lay open to my earthy-gross conceit,
Smother’d in errors, feeble, shallow, weak,
The folded meaning of your words’ deceit.
Against my soul’s pure truth why labour you
To make it wander in an unknown field?
Are you a god? would you create me new?
Transform me then, and to your power I’ll yield.
(William Shakespeare - The Comedy of Errors).
Dos
Dada mi condición de padre, últimamente miro películas para niños. Dada mi condición de padre de hija de dos años, las miro muchas veces. Hasta ahora, la que más me ha gustado ha sido Madagascar, una de animales en zoológico neoyorkino que terminan en África, donde al león se le despierta el león y se quiere comer a su amigo cebra, pero todo se resuelve con la amistad y con New York, New York. Una comedia sin pretensiones, y que, sin embargo, por bien armada, se vuelve divertida y más que disfrutable. Y que tiene momentos brillantes, como cuando uno de los pingüinos comenta... bueno, veanlá.
Tres
Son las tres de la mañana.
Mi Amigo Invisible me regaló para Navidad dos libritos y dos botellitas de vino. El vino bastante feito, pero los dos libros compensan con creces ("con creces" es una expresión que, si uno no sabe lo que significa, no puede deducirlo del contexto; una categoría en la que no hay muchos y que hacen dudar de la ergodicidad del lenguaje, pero no viene al caso): The Comedy of Errors y Julius Caesar, de Shakespeare, un amigo de este blog. Ambos en inglés, pero sin el compañerito al lado en su versión castellana. Leí ambos, entendí creo que un 70 por ciento del primero y un 40 por ciento del segundo. Para los próximos diez años tengo como meta leer bien la historia del pobre Brutus, con diccionario al lado. Voy por la página 2. Con esos porcentajes, igual disfruté como un perro con el discurso de Marco Antonio en el que se pone al hombro la tribuna y le complica la cosa a Casio y sus amigos conspiradores. De todos modos, este Uno es para la comedia de errores. La trama se resuelve felizmente, son puras confusiones y golpes divertidos (creo que se dice slapstick) y no hay ningún mensaje menos que trivial. Una comedia sin pretensiones, y que, sin embargo, por bien armada, se vuelve divertida y más que disfrutable. Y con momentos brillantes, como este, donde Antipholus of Syracuse se enarmora de la hermana de la esposa de su hermano, que cree que él es su hermano, al igual que su hermana, que escucha el discurso horrorizada:
Ant. S. Sweet mistress,—what your name is else, I know not,
Nor by what wonder you do hit of mine,—
Less in your knowledge and your grace you show not
Than our earth’s wonder; more than earth divine.
Teach me, dear creature, how to think and speak:
Lay open to my earthy-gross conceit,
Smother’d in errors, feeble, shallow, weak,
The folded meaning of your words’ deceit.
Against my soul’s pure truth why labour you
To make it wander in an unknown field?
Are you a god? would you create me new?
Transform me then, and to your power I’ll yield.
(William Shakespeare - The Comedy of Errors).
Dos
Dada mi condición de padre, últimamente miro películas para niños. Dada mi condición de padre de hija de dos años, las miro muchas veces. Hasta ahora, la que más me ha gustado ha sido Madagascar, una de animales en zoológico neoyorkino que terminan en África, donde al león se le despierta el león y se quiere comer a su amigo cebra, pero todo se resuelve con la amistad y con New York, New York. Una comedia sin pretensiones, y que, sin embargo, por bien armada, se vuelve divertida y más que disfrutable. Y que tiene momentos brillantes, como cuando uno de los pingüinos comenta... bueno, veanlá.
Tres
Son las tres de la mañana.
martes, enero 22, 2008
Sócrates Muniz.
Me estoy aficionando a Sócrates Muniz. Y por eso me salto la política editorial de este blog ("¿para qué están las leyes, sino para violarlas?" diría alguno, y yo le contestaría "qué comentario más estúpido") y publico un link, el cual recomiendo leer. Intensamente. Indudablemente.
viernes, enero 18, 2008
O be some other name!
Juliet:
O Romeo, Romeo, wherefore art thou Romeo?
Deny thy father and refuse thy name;
Or if thou wilt not, be but sworn my love
And I'll no longer be a Capulet.
Romeo:
[Aside] Shall I hear more, or shall I speak at this?
Juliet:
'Tis but thy name that is my enemy:
Thou art thyself, though not a Montague.
What's Montague? It is nor hand nor foot,
Nor arm nor face, nor any other part
Belonging to a man. O be some other name!
What's in a name? That which we call a rose
By any other word would smell as sweet;
So Romeo would, were he not Romeo call'd,
Retain that dear perfection which he owes
Without that title. Romeo, doff thy name,
and for thy name, which is no part of thee,
Take all myself.
(William Shakespeare - Romeo And Juliet Act 2, scene 2, 33–49)
Julio Verne
Este post lo tenía como borrador desde junio del 2006, y me había olvidado. Ahí va.
"Y déjenme decirles una última cosa, caballeros. Compadezco a los hombres cómodos, resignados y razonables que nunca leyeron libros que estremecieran su corazón. Compadezco a quienes nunca se dejaron seducir y arrastrar por una moneda de oro, una mujer hermosa, un amigo fiel, una aventura descubierta en un libro. Compadezco a los que nunca dormirán la paz eterna con todos los piratas, junto a la tumba donde se pudran ellos y sus sueños..."
El doblón del capitán Ahab (Arturo Pérez-Reverte)
Lo encontré en un blog. Y en los próximos diez minutos recuerdo historias de piratas, aventuras o similares, que hoy descubro son el núcleo de mi literatura (hablando de lo leído, que no de lo escrito). El primero, cuando tenía 8 años: 20.000 leguas de viaje submarino: puedo recordar cada emoción con el Nautilus, con el capitán Arnoux (que era yo mismo) y, claro, con el Capitán. Después volví a encontrarlo (a Nemo y a su nave) en La Isla Misteriosa, que debe ser la mejor de todas las novelas de Verne. Recuerdo desde ahí la búsqueda de la quinina. Sandokán y las demás cosas de Salgari me parecían ya entonces mucho inferiores, hasta aburridas. La isla del tesoro, bastante bien. Los tres mosqueteros, Papillon.. En medio, todas las de Verne, la fabulosa Miguel Strogoff, La vuelta al mundo en 80 días, El castillo de los cárpatos...
Después vendrían las novelas de Agatha Christie, pero eso es otra historia, mon ami
"Y déjenme decirles una última cosa, caballeros. Compadezco a los hombres cómodos, resignados y razonables que nunca leyeron libros que estremecieran su corazón. Compadezco a quienes nunca se dejaron seducir y arrastrar por una moneda de oro, una mujer hermosa, un amigo fiel, una aventura descubierta en un libro. Compadezco a los que nunca dormirán la paz eterna con todos los piratas, junto a la tumba donde se pudran ellos y sus sueños..."
El doblón del capitán Ahab (Arturo Pérez-Reverte)
Lo encontré en un blog. Y en los próximos diez minutos recuerdo historias de piratas, aventuras o similares, que hoy descubro son el núcleo de mi literatura (hablando de lo leído, que no de lo escrito). El primero, cuando tenía 8 años: 20.000 leguas de viaje submarino: puedo recordar cada emoción con el Nautilus, con el capitán Arnoux (que era yo mismo) y, claro, con el Capitán. Después volví a encontrarlo (a Nemo y a su nave) en La Isla Misteriosa, que debe ser la mejor de todas las novelas de Verne. Recuerdo desde ahí la búsqueda de la quinina. Sandokán y las demás cosas de Salgari me parecían ya entonces mucho inferiores, hasta aburridas. La isla del tesoro, bastante bien. Los tres mosqueteros, Papillon.. En medio, todas las de Verne, la fabulosa Miguel Strogoff, La vuelta al mundo en 80 días, El castillo de los cárpatos...
Después vendrían las novelas de Agatha Christie, pero eso es otra historia, mon ami
viernes, enero 11, 2008
Fatalidad
Me dan ganas de escribir mucho rato sobre Nuestra Señora de Paris (por suerte al traducir el título al español no se comportaron tan torpemente como los ingleses, que eligieron The Hunchback of Notre-Dame, contra la opinión del propio Hugo, como dice por tooodos lados, aunque después vino Disney y Disney latino y ahí sí marchamos). Una novela fascinante, perfecta. Víctor Hugo escribe mucho, largo, con largas descripciones. Justo un estilo que mucho no me gusta, prefiero el peso en el relato. Pero aquí, bueno, cada descripción es un disfrute, capítulos como París a vuelo de pájaro, o Nuestra Señora, que no aportan nada (jo,jo) a la historia, son joyas de contenido pero sobre todo de estilo.
La personajes de la novela son fáciles de definir en trazos gruesos excepto uno: la catedral de Notre-Dame. El relato puede rápidamente bosquejarse (no lo hago porque la historia en sí es entretenida). Algunos son hasta ingenuos. La relación entre ellos es demasiado forzada para ser real, como en cualquier novelón. ¿Entonces por qué es perfecta? Por la amalgama de la historia, por la reconstrucción del ambiente y, sobre todo, por la perfección en el uso de los recursos estilísticos. Y por la catedral de Notre-Dame, que viaja por el relato mostrándose, cobijando, defendiéndose y finalmente observando el progeso de la fatalidad.
"Todas las miradas se dirigieron a lo alto de la iglesia, que ofrecía espectáculo extraordinario. Sobre la más alta galería, encima del rosetón central, alzábase una hoguera entre los dos campanarios, envuelta en un torbellino de chispas y con llama desordenada y furiosa, que el viento dividía a cada instante y arrebataba entre el humo. Más abajo de la llama y de la sombría balaustrada con labrados de fuego, salían dos canalones de piedra en forma de monstruos, cuyas bocas vomitaban sin interrupción una lluvia ardiente que destacaba la plateada corriente sobre las tinieblas de la fachada interior; a medida que se acercaban al suelo se ensanchaban, formando copo los dos chorros de plomo líquido, como el agua que sale por muchos agujeros de la regadera. Encima de la llama distinguíanse las dos grandes torres, viéndose los dos frentes de ellas muy distintos: el uno negro enteramente y el otro de fuego, pareciendo más grandes todavía por la inmensidad de la sombra que elevaba hasta el cielo. Las innumerables esculturas que representaban diablos y dragones, tomaban aspecto lúgubre; al inquieto reflejo de las llamas parecía que se movían; había serpientes que parecían reír, perros que ladraban, salamandras que soplaban el fuego y tarascas a las que el humo hacía estornudar. Entre esos monstruos que habían despertado el ruido y las llamas, había uno que andaba y que pasaba de vez en vez por delante de la hoguera ardiente, como un murciélago delante de una luz.
(Víctor Hugo - Nuestra Señora de Paris)
La personajes de la novela son fáciles de definir en trazos gruesos excepto uno: la catedral de Notre-Dame. El relato puede rápidamente bosquejarse (no lo hago porque la historia en sí es entretenida). Algunos son hasta ingenuos. La relación entre ellos es demasiado forzada para ser real, como en cualquier novelón. ¿Entonces por qué es perfecta? Por la amalgama de la historia, por la reconstrucción del ambiente y, sobre todo, por la perfección en el uso de los recursos estilísticos. Y por la catedral de Notre-Dame, que viaja por el relato mostrándose, cobijando, defendiéndose y finalmente observando el progeso de la fatalidad.
"Todas las miradas se dirigieron a lo alto de la iglesia, que ofrecía espectáculo extraordinario. Sobre la más alta galería, encima del rosetón central, alzábase una hoguera entre los dos campanarios, envuelta en un torbellino de chispas y con llama desordenada y furiosa, que el viento dividía a cada instante y arrebataba entre el humo. Más abajo de la llama y de la sombría balaustrada con labrados de fuego, salían dos canalones de piedra en forma de monstruos, cuyas bocas vomitaban sin interrupción una lluvia ardiente que destacaba la plateada corriente sobre las tinieblas de la fachada interior; a medida que se acercaban al suelo se ensanchaban, formando copo los dos chorros de plomo líquido, como el agua que sale por muchos agujeros de la regadera. Encima de la llama distinguíanse las dos grandes torres, viéndose los dos frentes de ellas muy distintos: el uno negro enteramente y el otro de fuego, pareciendo más grandes todavía por la inmensidad de la sombra que elevaba hasta el cielo. Las innumerables esculturas que representaban diablos y dragones, tomaban aspecto lúgubre; al inquieto reflejo de las llamas parecía que se movían; había serpientes que parecían reír, perros que ladraban, salamandras que soplaban el fuego y tarascas a las que el humo hacía estornudar. Entre esos monstruos que habían despertado el ruido y las llamas, había uno que andaba y que pasaba de vez en vez por delante de la hoguera ardiente, como un murciélago delante de una luz.
(Víctor Hugo - Nuestra Señora de Paris)
miércoles, enero 09, 2008
Pandemonios
Encuentro pocas cosas más uruguayas que estos versos:
Sufro el dominio de los domingos
son como adelantos de Navidad
temo al fascinio de la verdad
hubo un comienzo y habrá un final
Purgando cada nuevo minuto
libro en este infierno mi claridad
sufro el dominio de la verdad
todos los goces que ya no están
Hay algo tuyo en todos mis labios
algo que despierta en el paladar
masco el demonio de la verdad
nada de aquello me gusta ya
(Fernando Cabrera - Pandemonios)
Sufro el dominio de los domingos
son como adelantos de Navidad
temo al fascinio de la verdad
hubo un comienzo y habrá un final
Purgando cada nuevo minuto
libro en este infierno mi claridad
sufro el dominio de la verdad
todos los goces que ya no están
Hay algo tuyo en todos mis labios
algo que despierta en el paladar
masco el demonio de la verdad
nada de aquello me gusta ya
(Fernando Cabrera - Pandemonios)
martes, diciembre 18, 2007
Existencia y esencia
Prometo un post sobre existencia y esencia y, por supuesto, no tengo con qué llenarlo. Al menos me sirve para barruntar que como lector soy un desastre en algún sentido, aunque no en el que me interesa. Sé que leo a Sartre y mucho no entiendo qué dice, sino que me gusta cómo lo dice. Por ejemplo:
"[...] Aun mantuve, durante varios años, relaciones públicas con el Todopoderoso, pero en privado dejé de visitarle. Sólo una vez tuve el sentimiento de que existía. Había jugado con unos fósforos y quemado una alfombrita. Estaba tratando de arreglar mi destrozo cuando, de pronto, Dios me vio, sentí Su mirada en el interior de mi cabeza y en las manos; estuvo dando vueltas por el cuarto de baño, horriblemente visible, como un blanco vivo. Me salvó la indignación; me puse furioso contra tan grosera indiscreción, blasfemé, murmuré como el abuelo: "Maldito Dios, maldito Dios, maldito Dios". No me volvió a mirar nunca más.
Acabo de contar la historia de una vocación fallida: necesitaba a Dios, me lo dieron, pero lo recibí sin comprender lo que buscaba. Al no poder echar raíces en mi corazón, vegetó en mí durante algún tiempo y después se murió. Hoy, cuando me hablan de Él, digo con la diversión sin pena de un viejo enamorado que se encuentra con su vieja enamorada: "Hace cincuenta años, sin ese malentendido, sin esa equivocación, sin ese accidente que nos separó, podría haber habido algo entre nosotros"
(Jean-Paul Sartre, Las palabras)
Por eso no puedo explicar por qué sé que la existencia precede a la esencia, aunque lo sé seguramente, hace mucho tiempo. Pero ensayo: no hay nada, no hay trascendencia, lo que hay es lo que tenemos. Si hay más allá, bueno, ya nos enteraremos. Pero no hay óptimo previo, no hay nirvana que venga de atrás. Hay sólo lo que tenemos, la existencia. Buscar la esencia, en fin, es buscar frustración. Como buscar un límite matemático pensando que algún día llegará. No, no es conformismo, eso. Es otra cosa. Es saber que la existencia precede a la esencia, y que la inventa.
Es una cosa muy sencilla. Me llegó de Sartre, andá a saber cómo puta hizo, y andá a saber si lo "entendí" bien. No me importa demasiado. Por el mismo argumento, ¿se entiende?
"[...] Aun mantuve, durante varios años, relaciones públicas con el Todopoderoso, pero en privado dejé de visitarle. Sólo una vez tuve el sentimiento de que existía. Había jugado con unos fósforos y quemado una alfombrita. Estaba tratando de arreglar mi destrozo cuando, de pronto, Dios me vio, sentí Su mirada en el interior de mi cabeza y en las manos; estuvo dando vueltas por el cuarto de baño, horriblemente visible, como un blanco vivo. Me salvó la indignación; me puse furioso contra tan grosera indiscreción, blasfemé, murmuré como el abuelo: "Maldito Dios, maldito Dios, maldito Dios". No me volvió a mirar nunca más.
Acabo de contar la historia de una vocación fallida: necesitaba a Dios, me lo dieron, pero lo recibí sin comprender lo que buscaba. Al no poder echar raíces en mi corazón, vegetó en mí durante algún tiempo y después se murió. Hoy, cuando me hablan de Él, digo con la diversión sin pena de un viejo enamorado que se encuentra con su vieja enamorada: "Hace cincuenta años, sin ese malentendido, sin esa equivocación, sin ese accidente que nos separó, podría haber habido algo entre nosotros"
(Jean-Paul Sartre, Las palabras)
Por eso no puedo explicar por qué sé que la existencia precede a la esencia, aunque lo sé seguramente, hace mucho tiempo. Pero ensayo: no hay nada, no hay trascendencia, lo que hay es lo que tenemos. Si hay más allá, bueno, ya nos enteraremos. Pero no hay óptimo previo, no hay nirvana que venga de atrás. Hay sólo lo que tenemos, la existencia. Buscar la esencia, en fin, es buscar frustración. Como buscar un límite matemático pensando que algún día llegará. No, no es conformismo, eso. Es otra cosa. Es saber que la existencia precede a la esencia, y que la inventa.
Es una cosa muy sencilla. Me llegó de Sartre, andá a saber cómo puta hizo, y andá a saber si lo "entendí" bien. No me importa demasiado. Por el mismo argumento, ¿se entiende?
domingo, diciembre 09, 2007
Nadie muere aquí
No es la casualidad lo que impulsa a gente como nosotros hasta París. París es simplemente un escenario artificial, un escenario giratorio que permite al espectador contemplar todas las fases del conflicto. Por sí mismo, París no inicia dramas. Comienzan en otro lugar. París es simplemente un instrumento obstétrico que arranca el embrión vivo de la matriz y lo coloca en la incubadora. París es la cuna de los nacimientos artificiacles. Cada cual, meciéndose aquí en la cuna, vuelve a su tierra: sueña uno que vuelve a Berlín, Nueva York, Chicago, Viena, Minsk. Viena nunca es más Viena que en París. Todo se alza hasta la apoteosis. La cuna entrega sus niños y otros ocupan sus lugares. Aquí se puede leer en las paredes dónde vivieron Zola y Balzac y Dante y Strindberg y todos los que alguna vez fueron algo. Todo el mundo ha vivido aquí en un momento o en otro. Nadie muere aquí.
(Henry Miller - Trópico de Cáncer)
(Henry Miller - Trópico de Cáncer)
martes, noviembre 27, 2007
Pequeña Orquesta Reincidentes en Montevideo
Yo qué sé. Ustedes saben que mi diagnóstico va a ser positivo. Y, con mi capacidad para el entusiasmo, tal vez más. Pero, aunque parezca increíble:
la Pequeña Orquesta Reincidentes, en su actuación en Montevideo, estuvo mejor de lo que esperaba.
Es bravo distinguir arte cuando hay tanto virtuosismo. Pero estos tipos caminaron por el borde de la cornisa, sin caer ni una vez en el pizarreo. Agradecido yo, y agradecido Manuel, que se movía en la panza (les juro), al influjo del contrabajo que venía caminando por el aire y por el piso desde el escenario.
Les dejo la canción que cerró, la yapa luego de tres bises:
Acaso no ves?, Acaso no ves?
que feo que suda en la calle
la trampa del hambre
Acaso no ves?, Acaso no ves?
que en la fiambrera te pira la mosca
y se pudre
Y que el agua no limpia esas manos
Negro, sacame esta gente de casa.
Negro, llenaste las ollas de miedo.
negro, no metas los pibes en esto
negro me asusta tu cara
me asusta tu cara
Acaso no ves?, Acaso no ves?
que es tarde paí l arte, paí l fierro
pa juntas malandras
(seguis boqueando a la tele!)
Acaso no ves?, Acaso no ves?
mis ojos cansados.
mi boca a las siete
que joven se vuelve al verte partir.
Negro, sacame esta gente de casa
Negro, llenaste las ollas de miedo.
negro, no metas los pibes en esto
negro de dónde sacaste esa...
de dónde sacaste esa...
(Pequeña Orquesta Reincidentes - Negro)
(pd: cómo me hace acordar a los redonditos del capitán buscapina ese
"seguis boqueando a la tele!")
la Pequeña Orquesta Reincidentes, en su actuación en Montevideo, estuvo mejor de lo que esperaba.
Es bravo distinguir arte cuando hay tanto virtuosismo. Pero estos tipos caminaron por el borde de la cornisa, sin caer ni una vez en el pizarreo. Agradecido yo, y agradecido Manuel, que se movía en la panza (les juro), al influjo del contrabajo que venía caminando por el aire y por el piso desde el escenario.
Les dejo la canción que cerró, la yapa luego de tres bises:
Acaso no ves?, Acaso no ves?
que feo que suda en la calle
la trampa del hambre
Acaso no ves?, Acaso no ves?
que en la fiambrera te pira la mosca
y se pudre
Y que el agua no limpia esas manos
Negro, sacame esta gente de casa.
Negro, llenaste las ollas de miedo.
negro, no metas los pibes en esto
negro me asusta tu cara
me asusta tu cara
Acaso no ves?, Acaso no ves?
que es tarde paí l arte, paí l fierro
pa juntas malandras
(seguis boqueando a la tele!)
Acaso no ves?, Acaso no ves?
mis ojos cansados.
mi boca a las siete
que joven se vuelve al verte partir.
Negro, sacame esta gente de casa
Negro, llenaste las ollas de miedo.
negro, no metas los pibes en esto
negro de dónde sacaste esa...
de dónde sacaste esa...
(Pequeña Orquesta Reincidentes - Negro)
(pd: cómo me hace acordar a los redonditos del capitán buscapina ese
"seguis boqueando a la tele!")
Otros dos libros por la mitad
Dejé dos libros por la mitad, por motivos opuestos.
El mago, de John Fowles me pareció que tenía una trama interesante (no demasiado original, digamosló), pero en la página 200 de 600 decidí que me había cansado su falta de sutileza (quién define sutileza, etc., dejen los comentarios al margen: falta de sutileza, dije, y ahí se queda). Me ayudó a comenzar a comprender, sí, qué tiene Otra vuelta de tuerca de obra maestra: lo que no tiene este libro. Podría citar un párrafo como ejemplo pero no tengo ganas y no tengo el libro.
Trópico de Cancer, de Henry Miller me fascinó al principio, me dio ganas de ir a Paris a recorrerlo, pero en la página 110 de 250 decidí que me había cansado su falta de trama, trama en un sentido amplio, no sólo de discurrir sino de elaborar. Ya conocía a los personajes y ya los párrafos brillantes me cansaron por repetidos. Tal vez me perdí algo. Vuelve a la biblioteca, a esperar por unos años más, andá a saber.
El mago, de John Fowles me pareció que tenía una trama interesante (no demasiado original, digamosló), pero en la página 200 de 600 decidí que me había cansado su falta de sutileza (quién define sutileza, etc., dejen los comentarios al margen: falta de sutileza, dije, y ahí se queda). Me ayudó a comenzar a comprender, sí, qué tiene Otra vuelta de tuerca de obra maestra: lo que no tiene este libro. Podría citar un párrafo como ejemplo pero no tengo ganas y no tengo el libro.
Trópico de Cancer, de Henry Miller me fascinó al principio, me dio ganas de ir a Paris a recorrerlo, pero en la página 110 de 250 decidí que me había cansado su falta de trama, trama en un sentido amplio, no sólo de discurrir sino de elaborar. Ya conocía a los personajes y ya los párrafos brillantes me cansaron por repetidos. Tal vez me perdí algo. Vuelve a la biblioteca, a esperar por unos años más, andá a saber.
viernes, noviembre 09, 2007
Pequeña asociación de ideas
Ayer pasé de Heaven de la Pequeña Orquesta Reincidentes, al Heaven original de los Talking Heads, a mirar, después de años, el Stop Making Sense y de ahí nomás a recordar los bueno pero bueno bueno que estuvo el recital de David Byrne en el Cine Teatro Plaza de Montevideo, si no me equivoco en el '94. El mejor recital que ví en mi vida, junto con el de los Redonditos en Córdoba, aquella vez que cuando llegamos ya no había quién te pidiera las entradas, ni policía, porque se habían ido todos, y aquello era un caos y pude entrar de asco y zafar de las mareas que te sacaban del estadio, y caminar entre la "gente" y no ver nada y a los tropezones entre las sillas de hormigón y pensar pa qué puta vine hace como veinte horas que no duermo, por allá media silla de hormigón libre y medio respaldo atrás libre y subirme a ese respaldo y apoyarme en los hombros del Oso que se quedó con la silla y ver a los redondos fue unos meses a Caseros y pensar no se puede ser tan feliz, loco, no se puede.
Etiquetas:
asociaciones de ideas,
redonditos,
talking heads
martes, octubre 30, 2007
Perfecto
Homer: You look at this table, and what do you see? Just a table. Now a creative person like me looks at this table and sees all kinds of creative things. But no tables!
Marge: Homer, that's not a table, that's our dryer.
Homer: Aah! My files! (opens the dryer, and several pieces of paper come flying out)"
Perfecto.
Marge: Homer, that's not a table, that's our dryer.
Homer: Aah! My files! (opens the dryer, and several pieces of paper come flying out)"
Perfecto.
jueves, octubre 25, 2007
Tres libros
Este es un blog de libros, no de viajantes noveleros.
Kurt Vonnegut, Matadero 5 (puta! me olvidé de devolvérselo a Diego): un muy buen libro. Pero ta. Me gustó más Buena puntería. Tiene una gran virtud, eso sí: es un libro que parece que uno ya hubiera leído antes.
John Kennedy Toole, La conjura de los necios: no creo que lo termine porque se me termina la estadía y leo a un ritmo apaciguado. Fácilmente calificable de obra maestra. Un delirio al que cuesta adaptarse un poquito, pero que, en ritmo, te puede hacer llorar de la risa.
Leí un librito Talk to the Snail: Ten commandments for understanding the French, en un suspiro y que me dio mucha gracia.
***
Era evidente que la presión constante de aquella música les había creado una reacción casi pavloviana al ruido, reacción que creían ya un placer. Como he pasado incontables horas de mi vida viendo a esos niños corrompidos de la televisión bailando al ritmo de tal género de música, conocía el espasmo físico que podía producir en teoría, e intenté allí mi propia versión conservadora del mismo, para pacificar aún más a los obreros. He de admitir que mi cuerpo se movió con sorprendente agilidad; no carezco de un cierto sentido innato del ritmo, sin duda mis ancestros debieron destacar bailando en las praderas y páramos del a Hiberna legendaria. Ignorando las miradas de los trabajadores, comencé a dar vueltas bajo uno de los altavoces gritando, contorsionándome y mascullando localmente "¡Adelante! ¡Hazlo, muchacho, hazlo!, ¡Escuchad lo que voy a deciros! ¡Buf!". Me di cuenta de que había recuperado terreno cuando varios obreros empezaron a señalarme y a reírse. Me reí a mi vez para demostrar que compartía su alegría. De Casibus Virorum Illustrium!. ¡De la Caída de los Grandes Hombres ! Se produjo mi caída. Literalmente. Mi peculiar organismo, debilitado por las vueltas (sobre todo en la región de las rodillas), se sublevó al fin y caí a plomo al suelo en mi insensata tentativa de ejecutar uno de los pasos más egregiamente perversos, uno que había visto muchas veces en la televisión
(John Kennedy Toole - La conjura de los necios)
Kurt Vonnegut, Matadero 5 (puta! me olvidé de devolvérselo a Diego): un muy buen libro. Pero ta. Me gustó más Buena puntería. Tiene una gran virtud, eso sí: es un libro que parece que uno ya hubiera leído antes.
John Kennedy Toole, La conjura de los necios: no creo que lo termine porque se me termina la estadía y leo a un ritmo apaciguado. Fácilmente calificable de obra maestra. Un delirio al que cuesta adaptarse un poquito, pero que, en ritmo, te puede hacer llorar de la risa.
Leí un librito Talk to the Snail: Ten commandments for understanding the French, en un suspiro y que me dio mucha gracia.
***
Era evidente que la presión constante de aquella música les había creado una reacción casi pavloviana al ruido, reacción que creían ya un placer. Como he pasado incontables horas de mi vida viendo a esos niños corrompidos de la televisión bailando al ritmo de tal género de música, conocía el espasmo físico que podía producir en teoría, e intenté allí mi propia versión conservadora del mismo, para pacificar aún más a los obreros. He de admitir que mi cuerpo se movió con sorprendente agilidad; no carezco de un cierto sentido innato del ritmo, sin duda mis ancestros debieron destacar bailando en las praderas y páramos del a Hiberna legendaria. Ignorando las miradas de los trabajadores, comencé a dar vueltas bajo uno de los altavoces gritando, contorsionándome y mascullando localmente "¡Adelante! ¡Hazlo, muchacho, hazlo!, ¡Escuchad lo que voy a deciros! ¡Buf!". Me di cuenta de que había recuperado terreno cuando varios obreros empezaron a señalarme y a reírse. Me reí a mi vez para demostrar que compartía su alegría. De Casibus Virorum Illustrium!. ¡De la Caída de los Grandes Hombres ! Se produjo mi caída. Literalmente. Mi peculiar organismo, debilitado por las vueltas (sobre todo en la región de las rodillas), se sublevó al fin y caí a plomo al suelo en mi insensata tentativa de ejecutar uno de los pasos más egregiamente perversos, uno que había visto muchas veces en la televisión
(John Kennedy Toole - La conjura de los necios)
El francé
Es bastante fácil, en Paris, dejarse encandilar por las luces de la ciudad. Bueno, es probable que la expresión venga de ahí, o merecería. Uno quiere inmediatamente adquirir la prosodia, torcer la mandíbula como corresponde, cargarse al hombro los mil años de historia, los cien años de belleza. Pertenecer. Entonces, los no contaminados nos reímos del intento, tan inocente y que seguramente cambiará en un tiempo, o no, andá a saber.
El tipo no.
No es el caso. El tipo es un francé que vino a dar a esta ciudad (bastante francesa en muchas cosas, ya vendrá al caso) y que está buscando aquella ciudad. Lugar. Su comportamiento lo delata (no es difícil, se enorgullece de su ser). Una segura visión de que la forma hace a la esencia, típico comportamiento francés que a primera vista parece pura afectación, pero que viniendo de quienes supieron voltear a Luis y a María Antonieta, bueno, revisemos la idea. Es algo más. Es la búsqueda de conservar algo. Andá a saber si vale la pena, pero vale la pena.
Después, el esfuerzo por conservar la cultura. Emitir esos ruidos con propiedad al hablar, intentando conservar lo correcto. El tipo corre con desventaja, hasta se resigna a veces, pero constantemente lo intenta. No por pertenecer, sino por ser. Vale.
Tiene hasta lo peor del francés. Es capaz de sonreír socarronamente, y soltar el ¿Primera vez en París, verdad? ante dos extraños que eran realmente idiotas, que eran capaces de llegar a esa ciudad donde el metro termina doce y media a las doce, sin lugar dónde ir, y esperando que un conserje de hotel les dijera donde está otro hotel, como si fuera en la Comercial. Pero que además tenían veinte años, diosmío! Siempre se es idiota a esa edad. Pero el francé no perdona el desliz, y gestiona odio de los involucrados.
Lo que no me queda claro es si el haberse comportado como un anfitrión perfecto con un huésped absolutamente desalineado con los principios anteriores y probablemente algunos otros de simple humanidad; el haber pacientemente esperado esos primeros días en los que el otro no sabía ni comprar un "carnet pour Paris", ni comunicarse con su entorno; el hacer de traductor en casos de cirugía mayor; el de hacer de guía, asesor y orientador en una ciudad que los necesita, juro que los necesita; si todo eso es de francé o de buena gente. Lo que sé es que al francé le debo una, que probablemente nunca pague, porque no estaré a su altura. O sí, anda a saber.
[El problema que tienen ustedes aquellos que consideran que esto es poesía barata, enumeración apoética de virtudes en un simple devolver gentilezas, es que simplemente no entienden en qué consiste la vida. Yo sí. Traten de no joderme].
El tipo no.
No es el caso. El tipo es un francé que vino a dar a esta ciudad (bastante francesa en muchas cosas, ya vendrá al caso) y que está buscando aquella ciudad. Lugar. Su comportamiento lo delata (no es difícil, se enorgullece de su ser). Una segura visión de que la forma hace a la esencia, típico comportamiento francés que a primera vista parece pura afectación, pero que viniendo de quienes supieron voltear a Luis y a María Antonieta, bueno, revisemos la idea. Es algo más. Es la búsqueda de conservar algo. Andá a saber si vale la pena, pero vale la pena.
Después, el esfuerzo por conservar la cultura. Emitir esos ruidos con propiedad al hablar, intentando conservar lo correcto. El tipo corre con desventaja, hasta se resigna a veces, pero constantemente lo intenta. No por pertenecer, sino por ser. Vale.
Tiene hasta lo peor del francés. Es capaz de sonreír socarronamente, y soltar el ¿Primera vez en París, verdad? ante dos extraños que eran realmente idiotas, que eran capaces de llegar a esa ciudad donde el metro termina doce y media a las doce, sin lugar dónde ir, y esperando que un conserje de hotel les dijera donde está otro hotel, como si fuera en la Comercial. Pero que además tenían veinte años, diosmío! Siempre se es idiota a esa edad. Pero el francé no perdona el desliz, y gestiona odio de los involucrados.
Lo que no me queda claro es si el haberse comportado como un anfitrión perfecto con un huésped absolutamente desalineado con los principios anteriores y probablemente algunos otros de simple humanidad; el haber pacientemente esperado esos primeros días en los que el otro no sabía ni comprar un "carnet pour Paris", ni comunicarse con su entorno; el hacer de traductor en casos de cirugía mayor; el de hacer de guía, asesor y orientador en una ciudad que los necesita, juro que los necesita; si todo eso es de francé o de buena gente. Lo que sé es que al francé le debo una, que probablemente nunca pague, porque no estaré a su altura. O sí, anda a saber.
[El problema que tienen ustedes aquellos que consideran que esto es poesía barata, enumeración apoética de virtudes en un simple devolver gentilezas, es que simplemente no entienden en qué consiste la vida. Yo sí. Traten de no joderme].
jueves, octubre 18, 2007
Vayan
Tengo dos posts (al menos) en el tintero, y muy poco tiempo para escribirlos debido al tembladeral del retorno. Tembladeral es una palabra totalmente inadecuada, porque su uso habitual es diferente al que pretendo en la frase anterior. Vuestro problema. El asunto es que hoy quiero decir solamente esto:
Pequeña Orquesta Reincidentes
Montevideo, jueves 22 de Noviembre, 21 Hs - Sala Zitarrosa
presentación de sus dos últimos trabajos Traje y Capricho
Entradas en venta por RED UTS y en la Sala a partir del lunes 22 de octubre
Anticipadas hasta el 21 de nov = $ 250.- Dia del show = $ 280.-
Unica función - Capacidad limitada
Vayan.
Pequeña Orquesta Reincidentes
Montevideo, jueves 22 de Noviembre, 21 Hs - Sala Zitarrosa
presentación de sus dos últimos trabajos Traje y Capricho
Entradas en venta por RED UTS y en la Sala a partir del lunes 22 de octubre
Anticipadas hasta el 21 de nov = $ 250.- Dia del show = $ 280.-
Unica función - Capacidad limitada
Vayan.
viernes, octubre 12, 2007
Despedida
- Ves? El Sena, elegí la orilla. Querés la izquierda? Caminá. Entrá al Musée d'Orsay y fijate. Fijate lo que hay. Está Manet, está Rodin, está Van Gogh. Seguro que hasta un ignorante como vos los conoce. Querés la derecha? Cruzá nomás. Fijate las Tullerías de noche. Ya las viste de día. Ahora mirá la Concorde. Fijate, allá, arriba, la bandera de Francia. No sabías que existía? Petit Palais, se llama. Fijate como brilla esa bandera, como se marca en la noche. Cruzá, dale. Es lindo el puente, no? Cualquier puente es lindo, mirá los barcos. Seguí seguí... fijate, llegaste a les Champs Elysées. Qué movida, no? Mira, mirá, ves ese restaurante? Bueno, estás en unos de los puntos más chic del mundo. Podés temblar, no te avergüences, a todos les pasa.
Y yo:
- Eso? Mágica eso.
Y yo:
- Eso? Mágica eso.
martes, octubre 09, 2007
Ester Píscore
Um. Es difícil escribir sobre Dublín. Les cuento y aclaro al final, o no. Andá a saber.
***
Curiosamente, cuando en París hace semana y media que no sale el sol y más que no está lindo, llego (con un trío más) a Dublín y un sol igualito al que recibió a mi llegada a París, y que después se volvió tan poco macanuda, en lo que a tiempo (que no clima, clima es otra cosa, manga de burros) se refiere. Dublín, que puede lloverte igual por cincuenta días, me han dicho, motivo por el cual los parques son bien verdes, como los ingleses, pero capaz que más.
***
Mucho escritor famoso en Irlanda. Joyce, Swift, Bernard Shaw, Samuel Beckett (que según javier es el mejor porque escribió en francés: pedazo de un filogalo, o como puta se diga). Y por supuesto Oscar Wilde. Qué ficha Oscar Wilde, en algún momento ampliaremos.
***
Dublín parece Montevideo. Chica, sin muchas aristas escarpadas, pero (o tal vez por ende) con una dimensión humana bastante interesante. Con una arista definida: la cerveza. No soy un trotamundos, pero me cuesta creer que haya algún lugar donde los pubs estén tan buenos. Llenos de seres de tamaño respetable la mayoría, de edad respetable buena parte, ingiriendo litros de cerveza, y mutándolos en actitud. Como varios mercados del puerto, pero sin la lamentable voluntad de mostrarse que hace que tal lugar me resulte inhabitable, con perdón.
***
No llego a 70 kilos. Viene un tipo de aproximadamente el doble de mi peso, tiene que pasar entre yo y más gente, y con una mano roja y enorme me toca el hombro con cuidado, y "Sorry". Me corro, pasa con cuidado entre nosotros, como con miedo de su potencial destructivo, y luego "Thank you". Y sigue a los gritos cantando, haciendo caras a los que pasan, y probablemente yendo a buscar más cerveza. Así son los irlandeses. Y no tengo, en tres días, excepciones para contar.
***
Cuando llegamos al aeropuerto, el taxista, como despedida, me dice: "God bless you". Me había olvidado. This is Ireland.
***
No sé. No me hagan mucho caso. Estaba rodeado de amigos que hacía tiempo no veía y eso sesga la percepción alevosamente. Capaz que Dublín es una porquería, pero a mí se me hizo un lugar en el mundo. Porque ya saben aquello de lo esencial, lo invisible y los ojos.
Lo del título.
***
Curiosamente, cuando en París hace semana y media que no sale el sol y más que no está lindo, llego (con un trío más) a Dublín y un sol igualito al que recibió a mi llegada a París, y que después se volvió tan poco macanuda, en lo que a tiempo (que no clima, clima es otra cosa, manga de burros) se refiere. Dublín, que puede lloverte igual por cincuenta días, me han dicho, motivo por el cual los parques son bien verdes, como los ingleses, pero capaz que más.
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Mucho escritor famoso en Irlanda. Joyce, Swift, Bernard Shaw, Samuel Beckett (que según javier es el mejor porque escribió en francés: pedazo de un filogalo, o como puta se diga). Y por supuesto Oscar Wilde. Qué ficha Oscar Wilde, en algún momento ampliaremos.
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Dublín parece Montevideo. Chica, sin muchas aristas escarpadas, pero (o tal vez por ende) con una dimensión humana bastante interesante. Con una arista definida: la cerveza. No soy un trotamundos, pero me cuesta creer que haya algún lugar donde los pubs estén tan buenos. Llenos de seres de tamaño respetable la mayoría, de edad respetable buena parte, ingiriendo litros de cerveza, y mutándolos en actitud. Como varios mercados del puerto, pero sin la lamentable voluntad de mostrarse que hace que tal lugar me resulte inhabitable, con perdón.
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No llego a 70 kilos. Viene un tipo de aproximadamente el doble de mi peso, tiene que pasar entre yo y más gente, y con una mano roja y enorme me toca el hombro con cuidado, y "Sorry". Me corro, pasa con cuidado entre nosotros, como con miedo de su potencial destructivo, y luego "Thank you". Y sigue a los gritos cantando, haciendo caras a los que pasan, y probablemente yendo a buscar más cerveza. Así son los irlandeses. Y no tengo, en tres días, excepciones para contar.
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Cuando llegamos al aeropuerto, el taxista, como despedida, me dice: "God bless you". Me había olvidado. This is Ireland.
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No sé. No me hagan mucho caso. Estaba rodeado de amigos que hacía tiempo no veía y eso sesga la percepción alevosamente. Capaz que Dublín es una porquería, pero a mí se me hizo un lugar en el mundo. Porque ya saben aquello de lo esencial, lo invisible y los ojos.
Lo del título.
martes, octubre 02, 2007
Macbeth y el Partenón
Tengo que volver a Londres, e ir a ver Shakespeare. No fui al 10 de Dowing Street, ni a la casa de Sherlock Holmes.
***
Trafalgar Square. Los turistas se suben a los leones que rodean la columna de Nelson, para sacarse fotos. Inimaginable en París, obvio en Londres, donde los turistas son compañeros de copas más que invasores. Lo vi varias veces. En el único lugar donde vi un cartelito de no subir fue en la estatua de Newton en la British Library. Y seguro, si te caés de ahí te vas a pegar fuerte.
***
Tengo que volver a Londres a sentarme un rato en Hyde Park, en Green Park, los Victoria Embankment Gardens. En las playeras. Están locos. Muy linda la National Portrait Gallery. Hay una foto de Lady Di que me dio cosa, y eso que a mí ni fu ni fa. Es lo que tienen los buenos retratos.
***
No voy a cometer la falta de respeto de describir con palabras cómo es la speaker's Corner de Hyde Park. Es demasiado delirante. Creo que ya comenté que están locos.
***
No fui a la Abadía de Westminster. Ni a ninguna de las Tate, ni a la Torre de Londres. Y no me subí (ni pienso hacerlo) a ese mamotreto horrible que se llama London's Eye.
***
Los parques ingleses son tan lindos como los franceses pero más... ingleses. Salvo los de Buckingham Palace, que tiene más flores. Ya comenté de los Victoria Embankment Gardens? Ah, sí, comenté.
***
El reconstruido The Globe está demasiado reconstruido. Igual la visite está muy bien, pero mejor deben haber estado esas actuaciones en pleno día y a los gritos. Qué grande el amigo Shakespeare. Varias fotos saqué. Tengo que volver a Londres a ver una obra ahí. Ahí me dijo ataque de souvenirismo. Casi me compro un gorro de Groundlin. Y me compré bucito de la damn spot de Macbeth. Vieron cómo es esto.
***
De nochecita me tomé el Tube y aparecí en Leicester Square. Chinatown. Piccadilly Circus. Teatros anunciando Macbet. Los Monty Phyton haciendo Spamalot. Bares con gente con cerveza. Fue en el único momento que me sentí triste: por estar solo.
***
Houses of Parliament: visita guiada que me sirvió, sobre todo, para ver cómo manejan con un poco de ironía esa dualidad que fácilmente se representa con la Cámara de los Lores y la Reina, y la Cámara de los Comunes.
***
El Soho es un reflejo. Cabarutes y teatros y restaurantes y Sex Shops. Todos juntos. En armonía. Son tan civilizados, los ingleses. Con razón son tan imperialistas: les parece natural. Me imagino.
***
Hay una cultura del subterraneo (el Tube), que puede resumirse en Mind the Gap. Dato: terrible invento la 3-day Travelers Card. Canilla libre de subte por tres días. Un problema menos. Qué invento le mètro. Digo, The Tube.
***
El sábado llovió y fui a la British Library. Asombrosa. Está el Primer Folio de Shakespeare, cuadernos del fenómeno de Leonardo, grabaciones de The Beatles, y las partituras originales del Mesías, de Haendel.
***
El British Museum no me copó muchísimo. Está la Piedra Rosetta (robada), medio partenón (robado) y muchísimas cosas más (casi todas robadas, supongo, es fácil extrapolar). La principal observación que uno se hace al recorrer esos pasillos es: Cómo se afanaron todo estos hijos de mil putas, por Dios! No dejaron momia con Cabeza! Se trajeron el Partenón al hombro. Ellos dicen que para preservarlo. Seguro.
***
Trafalgar Square. Los turistas se suben a los leones que rodean la columna de Nelson, para sacarse fotos. Inimaginable en París, obvio en Londres, donde los turistas son compañeros de copas más que invasores. Lo vi varias veces. En el único lugar donde vi un cartelito de no subir fue en la estatua de Newton en la British Library. Y seguro, si te caés de ahí te vas a pegar fuerte.
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Tengo que volver a Londres a sentarme un rato en Hyde Park, en Green Park, los Victoria Embankment Gardens. En las playeras. Están locos. Muy linda la National Portrait Gallery. Hay una foto de Lady Di que me dio cosa, y eso que a mí ni fu ni fa. Es lo que tienen los buenos retratos.
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No voy a cometer la falta de respeto de describir con palabras cómo es la speaker's Corner de Hyde Park. Es demasiado delirante. Creo que ya comenté que están locos.
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No fui a la Abadía de Westminster. Ni a ninguna de las Tate, ni a la Torre de Londres. Y no me subí (ni pienso hacerlo) a ese mamotreto horrible que se llama London's Eye.
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Los parques ingleses son tan lindos como los franceses pero más... ingleses. Salvo los de Buckingham Palace, que tiene más flores. Ya comenté de los Victoria Embankment Gardens? Ah, sí, comenté.
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El reconstruido The Globe está demasiado reconstruido. Igual la visite está muy bien, pero mejor deben haber estado esas actuaciones en pleno día y a los gritos. Qué grande el amigo Shakespeare. Varias fotos saqué. Tengo que volver a Londres a ver una obra ahí. Ahí me dijo ataque de souvenirismo. Casi me compro un gorro de Groundlin. Y me compré bucito de la damn spot de Macbeth. Vieron cómo es esto.
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De nochecita me tomé el Tube y aparecí en Leicester Square. Chinatown. Piccadilly Circus. Teatros anunciando Macbet. Los Monty Phyton haciendo Spamalot. Bares con gente con cerveza. Fue en el único momento que me sentí triste: por estar solo.
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Houses of Parliament: visita guiada que me sirvió, sobre todo, para ver cómo manejan con un poco de ironía esa dualidad que fácilmente se representa con la Cámara de los Lores y la Reina, y la Cámara de los Comunes.
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El Soho es un reflejo. Cabarutes y teatros y restaurantes y Sex Shops. Todos juntos. En armonía. Son tan civilizados, los ingleses. Con razón son tan imperialistas: les parece natural. Me imagino.
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Hay una cultura del subterraneo (el Tube), que puede resumirse en Mind the Gap. Dato: terrible invento la 3-day Travelers Card. Canilla libre de subte por tres días. Un problema menos. Qué invento le mètro. Digo, The Tube.
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El sábado llovió y fui a la British Library. Asombrosa. Está el Primer Folio de Shakespeare, cuadernos del fenómeno de Leonardo, grabaciones de The Beatles, y las partituras originales del Mesías, de Haendel.
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El British Museum no me copó muchísimo. Está la Piedra Rosetta (robada), medio partenón (robado) y muchísimas cosas más (casi todas robadas, supongo, es fácil extrapolar). La principal observación que uno se hace al recorrer esos pasillos es: Cómo se afanaron todo estos hijos de mil putas, por Dios! No dejaron momia con Cabeza! Se trajeron el Partenón al hombro. Ellos dicen que para preservarlo. Seguro.
viernes, setiembre 28, 2007
Bonnie & Clyde
Por favor, lloren.
(Pueden conseguirse, también, la versión de la Pequeña Orquesta Reincidentes)
jueves, setiembre 27, 2007
Nuevos apuntes
Mi amigo jahey me acusa, probablemente con razón y seguramente con mala intención (es su estilo), de una cierta desprolijidad o falta de dedicación en la elección de las palabras en los posts anteriores sobre Paris (esta oración es tan larga que al final me quedé sin aire). Puede ser. A mí tampoco me gustaron. Habrá que saber por qué, yo ensayo la ansiedad por publicar, porque la barra espera. Ya vendrán cosas más elaboradas, por ahora, nada, un diario de viaje nomás. Jahey: loco, dejame vivir.
***
Fui a visitar la tumba de Jean-Paul Sartre, lo cual motiva la que es (creo) la primer foto que publico en este lugar. Va.

Sartre y Simone de Beauvoir. No sé si pueden entender por qué estuve ahí al borde de las lágrimas y ahora estoy de vuelta. No sé si yo puedo entenderlo.
(Suena la Pequeña Orquesta Reincidentes enmarcando los recuerdos, con el piano de Miguita de pan).
***
El cementerio de Montparnasse es más bello que el de Montmartre. No. No tengo una particular admiración por los cementerios. Más, nunca voy más que obligado. Pero uno tiene sus debilidades, y la mía es creer que la Historia vive en los rastros que va dejando. Eso nomás. Y sí, soy perfectamente consciente que el que la tumba de dos existencialistas sea objeto de culto es, por lo menos, irónico.
***
Ví la tumba de Cortázar, con boletitos del RATP con escritos triviales pero sentidos. Para mí vale.
***
Después me fui al Louvre. El Louvre es demasiado grande como para que mi cabeza haya acomodado las percepciones. Creo que hay que ir tres veces al Louvre (mejor, tres por las cantidad de visitas que tome recorrerlo completo, con una no alcanza): la primera para prolijamente catalogar las obras, con nombre estilo y comentario, para buscar desesperado la Venus de Milo, el Escriba Sentado y, por supuesto, La Gioconda. Para sacarse la expectativa. Para catalogar a Murillo, a Goya, a Delacroix, a Veronese. La segunda, para mirar para arriba y saborear ese palacio. La tercera, para ver los cuadros, sin obligación de sacar fotos o saber quién pintó qué.
Mi recomendación: si tienen una sola vez para ir, elijan la opción tres. Se van a sorprender.
Ah. Está lleno de turistas. Sacan fotos fotos fotos fotos fotos fotos click fotos cliqui clic fotos fotos con los cuadros fotos con ellos fotos derecho a los cuadros fotos para arriba fotos por las ventanas. Por definición unas fotos horribles, porque la luz no ayuda nada de nada. Fotos.
***
Cuando entré a ver La Gioconda me horroricé: una multitud enajenada sacandole fotos a la pobre, que allá al fondo, chiquita, separada por una barrera como una fosa, se ríe igual que siempre. Dí unas vueltas horrorizado.
Y al final le saqué una foto. Por supuesto salió horrible. Pero prefiero una sociedad que le saca fotos como enajenada a un cuadro del siglo XVI a una que arrasa con Bagdad. Cada uno se aproxima como puede.
***
Este post me gustó.
guillermo
por la copia, rodia
***
Fui a visitar la tumba de Jean-Paul Sartre, lo cual motiva la que es (creo) la primer foto que publico en este lugar. Va.
Sartre y Simone de Beauvoir. No sé si pueden entender por qué estuve ahí al borde de las lágrimas y ahora estoy de vuelta. No sé si yo puedo entenderlo.
(Suena la Pequeña Orquesta Reincidentes enmarcando los recuerdos, con el piano de Miguita de pan).
***
El cementerio de Montparnasse es más bello que el de Montmartre. No. No tengo una particular admiración por los cementerios. Más, nunca voy más que obligado. Pero uno tiene sus debilidades, y la mía es creer que la Historia vive en los rastros que va dejando. Eso nomás. Y sí, soy perfectamente consciente que el que la tumba de dos existencialistas sea objeto de culto es, por lo menos, irónico.
***
Ví la tumba de Cortázar, con boletitos del RATP con escritos triviales pero sentidos. Para mí vale.
***
Después me fui al Louvre. El Louvre es demasiado grande como para que mi cabeza haya acomodado las percepciones. Creo que hay que ir tres veces al Louvre (mejor, tres por las cantidad de visitas que tome recorrerlo completo, con una no alcanza): la primera para prolijamente catalogar las obras, con nombre estilo y comentario, para buscar desesperado la Venus de Milo, el Escriba Sentado y, por supuesto, La Gioconda. Para sacarse la expectativa. Para catalogar a Murillo, a Goya, a Delacroix, a Veronese. La segunda, para mirar para arriba y saborear ese palacio. La tercera, para ver los cuadros, sin obligación de sacar fotos o saber quién pintó qué.
Mi recomendación: si tienen una sola vez para ir, elijan la opción tres. Se van a sorprender.
Ah. Está lleno de turistas. Sacan fotos fotos fotos fotos fotos fotos click fotos cliqui clic fotos fotos con los cuadros fotos con ellos fotos derecho a los cuadros fotos para arriba fotos por las ventanas. Por definición unas fotos horribles, porque la luz no ayuda nada de nada. Fotos.
***
Cuando entré a ver La Gioconda me horroricé: una multitud enajenada sacandole fotos a la pobre, que allá al fondo, chiquita, separada por una barrera como una fosa, se ríe igual que siempre. Dí unas vueltas horrorizado.
Y al final le saqué una foto. Por supuesto salió horrible. Pero prefiero una sociedad que le saca fotos como enajenada a un cuadro del siglo XVI a una que arrasa con Bagdad. Cada uno se aproxima como puede.
***
Este post me gustó.
guillermo
por la copia, rodia
Simplicio Bobadilla
Puntas del Arrayán Chico, fevrero 19 de 1896.
Señor Nuebo Gefe Político y de Polecía del Deto.,
Comandante don Anjelino Pimienta.
(Mano Propia y Urjente).
Apresiable Usía:
Deseando que al resibo de este correto parte se encuentre usufrutuando una perfeta salú en compaña de sus distinguidos deudos - nosotros todos bien, g.a Dios y a los blusiones de agua fría que nos resetó la inminente curandera sesional comadre Pancha Melgarejo, y con las cualas yo y mi jente alquirimos día a día mallores ímpetos para seguir subiendo las cuestas de la bida, como dijiera no recuerdo qué poeta -, paso a enterarlo, con la urjensia que el caso requiere, de que tras de antiller prosimo pasado, 16 del que luse, tubo lugar en la jurisdisión policial de mi encumbencia un aleboso asesinato corporal, acaesido en la persona del finado Redusindo Camacho, por mal nombre "Chimango", a causa de su almirable paresido fasial con esa típica abe campechana de nuestros patrios lares, y en la de dos perros de los llamados buldoses, cullos perros yasían acribillados de eridas junto al cadáber de su estinto dueño, lo que rebela a la legua que ambos los dos conjuntamente juntos sucumbieron en pleno Campo de Agramante, y con la consiensia del deber cumplido, como cuadra la fama de guapos que usufrutan esos esóticos desendientes de la raza canina, pues como Usía no inorará, supongo, los tales buldoses no son criollos de estas tierras orientalas, sino que probienen de inotas tierras muy alejadas de nuestra jurisdisión bisual, o sea de las tierras gringas de donde probienen también los pulperos, los caminantes de a pié y los turcos mercachifles, que enfestan la natiba campaña desde hace unos años a esta parte.
Bolbiendo al grano del suceso inlísito que le estaba relatando, cúmpleme agregar que apenas tube notisias fidelinas del mismo - lo cualo acontesió antiller de mañana, siendo portador de la respetiba denunsia mi correto enferior jerárquico sarjento Malaquías Ramos - me costituí de cuerpo presente en el ensenario del hecho, pudiendo costatar así físicamente que los tres finados antedichos habían entrado ya en la categoría de cadáberes combitos y confesos, como lo demostraban las feroses eridas mortorias que lusían allá en ellos, y el característico aroma necrolójico que ya empezaba a surjir de sus correspondientes despojos funerarios, bisto lo cualo dispuse iso fato que se le diese piadosa sepoltura al finado Camacho y se tirasen a
una zanja besina los cuerpos de sus fieles compañeros de ultratumba, o sea los buldoses ya predichos, entrando ato seguido a las abiriguaciones de prática, tendientes a caturar al feroz o a los feroses coautores de tan salbaje atentado contra los sacrosantos fueros de la bida ajena.
Preguntados uno a uno los habitantes de la zona mortoria, todos negaron ser culpables del hecho referido, por lo que el suscrito seguirá endagando con su habitual perisia autoritaria, seguro de que tarde o temprano habrán de caer en sus justisieras garras los bandálicos jestores de este triple homicidio corporal.
Con fecha de hoy me dinaré también librar parte al Juez de Paz Sesional, nuestro correlijionario y amigo don Endalecio Camejo, enterándolo del hecho a fin de que tome las debidas probidensias jurídicas.
Prometiendo tenerlo al corriente de las nobedades que puedan sobrebenir, y antisipándole que el móbil del asesinato parese haber sido el robo, a jusjar por la ausencia de todos los efetos utilitarios que seguramente albergaba en sus bolsillos y en su sinto la bítima propisiatoria del mismo, o sea el finado Camacho, q.e.p.d., me despido subalternamente de Usía, a quien Dios conserbe muchos años la salú y el puesto.
A ruego del Comisario don Segundo Menchaca, por no saber firmar: Esmeraldo
Zipitrías, Escribiente
Por la copia: Simplicio Bobadilla
(Simplicio Bobadilla - Los partes de Don Menchaca)
Señor Nuebo Gefe Político y de Polecía del Deto.,
Comandante don Anjelino Pimienta.
(Mano Propia y Urjente).
Apresiable Usía:
Deseando que al resibo de este correto parte se encuentre usufrutuando una perfeta salú en compaña de sus distinguidos deudos - nosotros todos bien, g.a Dios y a los blusiones de agua fría que nos resetó la inminente curandera sesional comadre Pancha Melgarejo, y con las cualas yo y mi jente alquirimos día a día mallores ímpetos para seguir subiendo las cuestas de la bida, como dijiera no recuerdo qué poeta -, paso a enterarlo, con la urjensia que el caso requiere, de que tras de antiller prosimo pasado, 16 del que luse, tubo lugar en la jurisdisión policial de mi encumbencia un aleboso asesinato corporal, acaesido en la persona del finado Redusindo Camacho, por mal nombre "Chimango", a causa de su almirable paresido fasial con esa típica abe campechana de nuestros patrios lares, y en la de dos perros de los llamados buldoses, cullos perros yasían acribillados de eridas junto al cadáber de su estinto dueño, lo que rebela a la legua que ambos los dos conjuntamente juntos sucumbieron en pleno Campo de Agramante, y con la consiensia del deber cumplido, como cuadra la fama de guapos que usufrutan esos esóticos desendientes de la raza canina, pues como Usía no inorará, supongo, los tales buldoses no son criollos de estas tierras orientalas, sino que probienen de inotas tierras muy alejadas de nuestra jurisdisión bisual, o sea de las tierras gringas de donde probienen también los pulperos, los caminantes de a pié y los turcos mercachifles, que enfestan la natiba campaña desde hace unos años a esta parte.
Bolbiendo al grano del suceso inlísito que le estaba relatando, cúmpleme agregar que apenas tube notisias fidelinas del mismo - lo cualo acontesió antiller de mañana, siendo portador de la respetiba denunsia mi correto enferior jerárquico sarjento Malaquías Ramos - me costituí de cuerpo presente en el ensenario del hecho, pudiendo costatar así físicamente que los tres finados antedichos habían entrado ya en la categoría de cadáberes combitos y confesos, como lo demostraban las feroses eridas mortorias que lusían allá en ellos, y el característico aroma necrolójico que ya empezaba a surjir de sus correspondientes despojos funerarios, bisto lo cualo dispuse iso fato que se le diese piadosa sepoltura al finado Camacho y se tirasen a
una zanja besina los cuerpos de sus fieles compañeros de ultratumba, o sea los buldoses ya predichos, entrando ato seguido a las abiriguaciones de prática, tendientes a caturar al feroz o a los feroses coautores de tan salbaje atentado contra los sacrosantos fueros de la bida ajena.
Preguntados uno a uno los habitantes de la zona mortoria, todos negaron ser culpables del hecho referido, por lo que el suscrito seguirá endagando con su habitual perisia autoritaria, seguro de que tarde o temprano habrán de caer en sus justisieras garras los bandálicos jestores de este triple homicidio corporal.
Con fecha de hoy me dinaré también librar parte al Juez de Paz Sesional, nuestro correlijionario y amigo don Endalecio Camejo, enterándolo del hecho a fin de que tome las debidas probidensias jurídicas.
Prometiendo tenerlo al corriente de las nobedades que puedan sobrebenir, y antisipándole que el móbil del asesinato parese haber sido el robo, a jusjar por la ausencia de todos los efetos utilitarios que seguramente albergaba en sus bolsillos y en su sinto la bítima propisiatoria del mismo, o sea el finado Camacho, q.e.p.d., me despido subalternamente de Usía, a quien Dios conserbe muchos años la salú y el puesto.
A ruego del Comisario don Segundo Menchaca, por no saber firmar: Esmeraldo
Zipitrías, Escribiente
Por la copia: Simplicio Bobadilla
(Simplicio Bobadilla - Los partes de Don Menchaca)
martes, setiembre 25, 2007
Paris (II)
Ayer nos fuimos con mis ahora dos anfitriones a dar una vueltita por el Barrio Latino, los puentes del Sena, el Boulevard Saint-Michel, etcétera (pronunciar etcétera como un francés, con la tónica al final). Confirmo: Notre Dame de Paris se merece todos pero todos los adjetivos superlativos (relacionado: empiezo a entender por qué los franceses tienen tantos adjetivos así: tienen mucho para aplicarlos). La arquitectura es compleja, tan compleja que hasta un bruto como yo se da cuenta, mirando un poquito atentamente. Y todavía no entré, como no entré a la Sainte-Chapelle. Una tardecita de esta, como me supo recomendar Frank, y como pienso hacer.
***
Los jardines de Paris son, creo, el principal escape de los franceses a los turistas. Los turistas están en todos lados, son una peste. Lo cual es, lo sabemos, lo que dicen todos los turistas, que quieren Notre Dame para ellos solos, a ver si le pueden sacar una fotito en exclusiva. N'est pas posible. Estábamos en los jardines y en los parques: el parque Monsouri, acá nomás, a la vuelta, cerca de la Cité Universitaire, el domingo de mañana estaba lleno de parisinos (parecían parisinos, yo que sé) con niños, en plan (al fin) de disfrutar un lugar, y no de absorberlo. Con los gurises, jugando a la pelota (pelota en estos días ovalada, porque se está jugando el mundial de Rugby por acá y los gurises y los bares andan todos atrás de Les Bleues), o corriendo por el parque, o jugando al ajedrez o sentandose a mirar el lago. Escapando.
***
Elaborábamos el otro día con eduardo una teoría sobre la tremenda leyenda de la poca amabilidad de los parisinos. No sé, me recuerda tan fácilmente a los sanduceros hablando de los montevideanos, prejuzgando por temor. Claro, hay un temita: si alguien pronuncia cambiando la sílaba tónica, cambiando a's por e's y o's por u's, se complica para entender. A mí hasta los inspectores del mètro (que vienen a ser lo más malo que anda por esta ciudad, y son muchos) hacen lo que pueden por entenderme y responderme. Borrando la leyenda, por favor. Los parisinos son, me atrevería a decir, bastante más amables que los carniceros montevideanos, y ni que hablar de los guardas de Cutcsa.
***
Dos destacables: el sistema de transporte y la cartelería. Ambos bastante cercanos a la perfección, más para alguien que viene del caos montevideano.
***
Tengo más, una teoría despreciativa sobre la gente, que sostiene que para tener atractivo turístico tiene que ser grande antes que lindo, una reflexión sobre el mamotreto ese que se llama Torre Eiffel (se pronuncia Effel) que igual conmueve cuando uno se aproxima, un par de reglas de pronunciación que ni miras de aprender. Etcétera (no se olviden, la sílaba tónica va al final). Pero ahora me tengo que ir a dormir, hoy fue un día largo y mañana voy a ver si me da el tiempo para ir al cementerio de Montparnasse. O de nuevo a Notre Dame. No estaría mal.
guillermo
por la copia, rodia
***
Los jardines de Paris son, creo, el principal escape de los franceses a los turistas. Los turistas están en todos lados, son una peste. Lo cual es, lo sabemos, lo que dicen todos los turistas, que quieren Notre Dame para ellos solos, a ver si le pueden sacar una fotito en exclusiva. N'est pas posible. Estábamos en los jardines y en los parques: el parque Monsouri, acá nomás, a la vuelta, cerca de la Cité Universitaire, el domingo de mañana estaba lleno de parisinos (parecían parisinos, yo que sé) con niños, en plan (al fin) de disfrutar un lugar, y no de absorberlo. Con los gurises, jugando a la pelota (pelota en estos días ovalada, porque se está jugando el mundial de Rugby por acá y los gurises y los bares andan todos atrás de Les Bleues), o corriendo por el parque, o jugando al ajedrez o sentandose a mirar el lago. Escapando.
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Elaborábamos el otro día con eduardo una teoría sobre la tremenda leyenda de la poca amabilidad de los parisinos. No sé, me recuerda tan fácilmente a los sanduceros hablando de los montevideanos, prejuzgando por temor. Claro, hay un temita: si alguien pronuncia cambiando la sílaba tónica, cambiando a's por e's y o's por u's, se complica para entender. A mí hasta los inspectores del mètro (que vienen a ser lo más malo que anda por esta ciudad, y son muchos) hacen lo que pueden por entenderme y responderme. Borrando la leyenda, por favor. Los parisinos son, me atrevería a decir, bastante más amables que los carniceros montevideanos, y ni que hablar de los guardas de Cutcsa.
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Dos destacables: el sistema de transporte y la cartelería. Ambos bastante cercanos a la perfección, más para alguien que viene del caos montevideano.
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Tengo más, una teoría despreciativa sobre la gente, que sostiene que para tener atractivo turístico tiene que ser grande antes que lindo, una reflexión sobre el mamotreto ese que se llama Torre Eiffel (se pronuncia Effel) que igual conmueve cuando uno se aproxima, un par de reglas de pronunciación que ni miras de aprender. Etcétera (no se olviden, la sílaba tónica va al final). Pero ahora me tengo que ir a dormir, hoy fue un día largo y mañana voy a ver si me da el tiempo para ir al cementerio de Montparnasse. O de nuevo a Notre Dame. No estaría mal.
guillermo
por la copia, rodia
Tu te trompes
La política editorial de este blog no se pone contenta con los videos, pero punk + tu te trompes, en este período francés de mi vida, no está mal.
Lo del período francés es un chiste, pero París tiene la interesante propiedad de que a casi todo el mundo le da ganas de pertenecer. He ahí una primera justificación para el éxito de Rayuela, y que me desmientan.
viernes, setiembre 21, 2007
Paris (I)
París se gana con esmero su condición de "la plus belle ville du monde". Cuidan sus ventanas, les ponen flores. La señalización en las calles busca que cada visitante sepa todo lo que hay. Es como una ciudad hablando, jactándose, "y también tengo esto...". Cuidan los jardines. Entonces, cuando uno se queda sin aliento ante el Louvre, no es sólo la experiencia inmensa que tendría en otro lugar del planeta, sino en un contexto, es como que la belleza primero impacta y luego sigue, difuminándose cuando la vista se aleja.
***
Todavía no tengo el sabor de la ciudad, pero comienzo a percibirlo. Esta ciudad es, antes que nada, cosmopolita. Negros, árabes, chinos. Otros colores que uno distingue diferentes, pero que no puede identificar. También es tranquila. Los parisinos hablan poco en el ómnibus. Leen. Y de noche agitan, o eso parece.
***
Busqué en el cementerio de Montmartre la tumba de Stendhal, pero no pude encontrarla. Encontré un camino con árboles, la Rue de la Croix, del que saqué la más bella foto que tengo de París.
***
Montmartre está consumido por el turismo. Consumido. Pero si uno camina por las callecitas laterales, vuelve a oler París. Y la Basílica del Sacré Coeur que te pide euros a cada paso, escandalosamente, y te cobra cinco euros por subir, pero que conmueve por enorme. Igual, a la pasadita me encuentro con una pequeña iglesia, Saint Pierre de Montmartre, con un vitral que me quedó vibrando.
***
Me vine caminando por el Bulevar Clichy. Sin comentarios. Paris, le jour. Paris, la nuit.
***
Paris le jour, Paris la nuit
Paris les flics, Paris punit
Petite Blonde du Boulevard Brune
Dans la fumée, mon infortune
Au coin du square, je te dis viens
Au coin du square, viens donc enfin
Petit mégot sous ma semelle
Petite Blonde du Boulevard Brune
(Manu Chao - Petite Blonde Du Boulevard Brune)
***
Guillermo, y por la copia, rodia
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Todavía no tengo el sabor de la ciudad, pero comienzo a percibirlo. Esta ciudad es, antes que nada, cosmopolita. Negros, árabes, chinos. Otros colores que uno distingue diferentes, pero que no puede identificar. También es tranquila. Los parisinos hablan poco en el ómnibus. Leen. Y de noche agitan, o eso parece.
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Busqué en el cementerio de Montmartre la tumba de Stendhal, pero no pude encontrarla. Encontré un camino con árboles, la Rue de la Croix, del que saqué la más bella foto que tengo de París.
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Montmartre está consumido por el turismo. Consumido. Pero si uno camina por las callecitas laterales, vuelve a oler París. Y la Basílica del Sacré Coeur que te pide euros a cada paso, escandalosamente, y te cobra cinco euros por subir, pero que conmueve por enorme. Igual, a la pasadita me encuentro con una pequeña iglesia, Saint Pierre de Montmartre, con un vitral que me quedó vibrando.
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Me vine caminando por el Bulevar Clichy. Sin comentarios. Paris, le jour. Paris, la nuit.
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Paris le jour, Paris la nuit
Paris les flics, Paris punit
Petite Blonde du Boulevard Brune
Dans la fumée, mon infortune
Au coin du square, je te dis viens
Au coin du square, viens donc enfin
Petit mégot sous ma semelle
Petite Blonde du Boulevard Brune
(Manu Chao - Petite Blonde Du Boulevard Brune)
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Guillermo, y por la copia, rodia
jueves, setiembre 13, 2007
Otro Manu Chao
Cuando salió Próxima estación: Esperanza tenía una alegría bárbara, yo. Y el mundo también. Después de haber reinventado una partecita de la música dos veces (una vez con Mano Negra, dos veces con Clandestino), a Manu Chao había que esperarlo. Y digamos que no defraudó, aunque nosotros, los die hard, nos quedamos como esperando más.
Siete años después llega La Radiolina, aunque justo en el mismo año en el que me entero de la existencia de Sibérie m'était contéee, un excelente disco puro francés.
Y, la verdad, es una completa desilusión.
Siete años después llega La Radiolina, aunque justo en el mismo año en el que me entero de la existencia de Sibérie m'était contéee, un excelente disco puro francés.
Y, la verdad, es una completa desilusión.
lunes, setiembre 10, 2007
Talti
El 14 de agosto me quedé ciego. Iba en auto, observando a mi derecha lo ridículo del peinado de un adolescente, cuando dejé de ver. Tal vez la cómoda situación en ese momento marcó mi futuro, porque ni ahí ni después me sentí desesperado. Es más, disfruté al comienzo diez quién sabe veinte segundos de nada, y después me retiré y me puse a pensar en lo que sería el resto de mi vida. Recién cuando llegué a destino le dije a mi acompañante. Sentí sus manos crisparse en el volante del susto.
(Enrico Talti - Otro)
(Enrico Talti - Otro)
domingo, setiembre 02, 2007
El maestro de Go
El jugador, cuyo turno coincide con el final de la sesión, marca su jugada sellada en un plano, el cual se ensobra, sin mostrarlo a nadie. Al final de la sesión anterior, Otake se retiró al vestíbulo para guardar su jugada. Los dos jugadores habían colocado sus sellos sobre el sobre, el cual, a su vez, había sido lacrado en otro mayor, que se guardó en la caja fuerte de la posada durante el receso. De modo que ni el Maestro ni Yawata conocían la jugada de Otake. Las posibilidades eran limitadas, sin embargo, y el juego nos parecía a los espectadores algo claramente predecible. Observábamos con gran excitación. Negro 121 bien podía ser la culminación del juego.
Yawata debería haberlo encontrado de inmediato, pero sus ojos se pasearon por el plano.
--Oh-- dijo finalmente
Yo estaba cerca del tablero, pero incluso cuando la piedra negra fue colocada, tuve dificultad para encontrarla. Cuando la encontré, no hallé explicación. En la parte superior del tablero, muy lejos de la batalla en que se había transformado el nudo en el centro.
También para un aficionado como yo, tenía el aspecto de una jugada cumplida, dada la situación kò, en una distante zona del tablero. Una sensación de rechazo me invadió. ¿Había sacado ventaja Otake por ser Negro 121 una jugada sellada? ¿Había utilizado el artificio de la jugada sellada como una táctica? Si así era, estaba siendo indigno.
--La esperaba cerca del centro-- dijo Yawabata, sonriendo irónicamente mientras regresaba del tablero.
(Yasunari Kawabata - El maestro de Go)
Yawata debería haberlo encontrado de inmediato, pero sus ojos se pasearon por el plano.
--Oh-- dijo finalmente
Yo estaba cerca del tablero, pero incluso cuando la piedra negra fue colocada, tuve dificultad para encontrarla. Cuando la encontré, no hallé explicación. En la parte superior del tablero, muy lejos de la batalla en que se había transformado el nudo en el centro.
También para un aficionado como yo, tenía el aspecto de una jugada cumplida, dada la situación kò, en una distante zona del tablero. Una sensación de rechazo me invadió. ¿Había sacado ventaja Otake por ser Negro 121 una jugada sellada? ¿Había utilizado el artificio de la jugada sellada como una táctica? Si así era, estaba siendo indigno.
--La esperaba cerca del centro-- dijo Yawabata, sonriendo irónicamente mientras regresaba del tablero.
(Yasunari Kawabata - El maestro de Go)
viernes, agosto 24, 2007
La Tempestad.
Skakespeare se retira a Stratford. Finaliza La Tempestad y Próspero, el mago, ha perdonado a sus enemigos, ha liberado a Ariel y ha abdicado de su magia. Y en el epílogo habla, y uno descubre de qué se trataba todo esto.
Hay verdades históricas que deberían ser verdad, más por hermosas que por verdades.
Now my charms are all o'erthrown,
And what strength I have's mine own;
Which is most faint; now 'tis true,
I must be here confin'd by you,
Or sent to Naples. Let me not,
Since I have my dukedom got,
And pardon'd the deceiver, dwell
In this bare island by your spell:
But release me from my bands
With the help of your good hands.
Gentle breath of yours my sails
Must fill, or else my project fails,
Which was to please. Now I want
Spirits to enforce, art to enchant;
And my ending is despair,
Unless I be reliev'd by prayer,
Which pierces so that it assaults
Mercy itself, and frees all faults.
As you from crimes would pardon'd be,
Let your indulgence set me free.
(William Shakespeare - The Tempest)

Escucho Cruz de la Pequeña Orquesta Reincidentes y me veo tentado a publicarlo de nuevo. Debería.
Hay verdades históricas que deberían ser verdad, más por hermosas que por verdades.
Now my charms are all o'erthrown,
And what strength I have's mine own;
Which is most faint; now 'tis true,
I must be here confin'd by you,
Or sent to Naples. Let me not,
Since I have my dukedom got,
And pardon'd the deceiver, dwell
In this bare island by your spell:
But release me from my bands
With the help of your good hands.
Gentle breath of yours my sails
Must fill, or else my project fails,
Which was to please. Now I want
Spirits to enforce, art to enchant;
And my ending is despair,
Unless I be reliev'd by prayer,
Which pierces so that it assaults
Mercy itself, and frees all faults.
As you from crimes would pardon'd be,
Let your indulgence set me free.
(William Shakespeare - The Tempest)
Escucho Cruz de la Pequeña Orquesta Reincidentes y me veo tentado a publicarlo de nuevo. Debería.
viernes, agosto 17, 2007
El infierno siempre comienza en la frontera (columnista invitado)
El tipo tiene la bastante reveladora virtud de usar su nombre como apodo, y no escudarse detrás de fachadas. Dice bastante eso, creo. Un honor, Mr. Frank.
Cuando uno viaja hacia el este en Europa, un decir, de Austria a Rumania, los austriacos hablarán pestes de los húngaros, y ellos a su vez demonizarán a los rumanos. Esto no es novedad, lo ya lo he sentido varias veces.
Pero como siempre, sabernos afectados por un preconcepto no implica que podamos desactivarlo. Por lo tanto, la fuerza con la que la gente de Thessaloniki nos advertía de los turcos, no hizo otra cosa que alimentar mi ya abundante colección de prejuicios hacia ese pueblo, colección amasada durante el contacto con sus representantes menos ilustres en esta parte del planeta.
La llegada a Estambul estuvo entonces empapada de un sentimiento que solamente puedo definir como aprehensión, cosa que nunca había sentido al llegar a sitio alguno.
La idea de Estambul me abrumaba. Una ciudad con 6000 años Historia, en ese lugar, y encima de mayoría islámica, me hacía sentir ante todo irremediablemente turista, algo que ya saben detesto, y también como un niño chico suelto en un lugar inhóspito. Ahí va, inhóspita era la Estambul que me imaginaba.
No pude haberme equivocado de peor manera.
La primer sorpresa fue todavía en Grecia, cuando tomé ese tren super lujoso, en la estación más hecha paté que haya pisado en Europa. Un tren turco, con la bandera grabada en las ventanas (señal que adelantaba la omnipresencia de los símbolos nacionales en Turquía), pero con camarotes equipados con todas las comodidades, heladera incluida. En ese tren nos pasamos la noche conversando, escuchando los bocinazos constantes del conductor y por primera vez en mucho tiempo, el ruido de las uniones de los rieles entre sí, ya que hasta ese momento siempre había viajado por vías soldadas, como es el estándar en la zona UE. Calculo que estarán esperando los fondos de infraestructura comunitaria para cambiarlos. I digress, again.
La segunda gran sorpresa fue la tranquilidad y la escala humana de Sirieçi. La ausencia de una horda ofreciendo hotel o transporte, vaticinada por los expertos y esperada por cualquier viajante que haya pisado, sin ir más lejos, alguna terminal de ómnibus de Argentina, fue algo que se hizo notar inmediatamente. Luego, la modernidad del tranvía, y otra vez, lo poco que nos ofrecieron alojamiento mientras caminábamos al hostal reservado de antemano, y que en el hostal todo fuera como se prometía, o mejor. Y más tarde, lo fácil que es moverse en la ciudad, y que nos cobraran el agua embotellada lo que a todos los turcos, y que nos regalaran un helado que se suponía debían regalarnos al comprar un primero, en fin, un cliché derribado detrás de otro, sin parar, sin dar tregua.
Pero lo más raro, fue que de forma concurrente a ese cataclismo de prejuicios, otro montón de preconceptos se confirmaban momento a momento. En Estambul, por supuesto, todo es regateable, es el emporio del Kebab, y de todo lo imaginable. Hay tiendas de cualquier cosa. Desde válvulas de cañerías industriales, hebillas de cinturones dolce y gabbana, pelotas de fútbol, caireles, y claro especias, pufs, pipas de agua y alfombras. Todo junto, siempre con ese aire a Chui que no puede más, y entreverado con mezquitas imponentes y obras de infraestructura del año 300, pero siempre en una armonía difícil de explicar, y lleno, lleno de gente.
Y ese es otro punto destacable (iba a decir el otro punto destacable, pero hay seguramente muchos más). La gente. Los Estambulenses hablan todos los idiomas, siempre están dispuestos a dar una mano sin pedir nada a cambio, pero sobre todo, viven la ciudad con una intensidad, que hace empequeñecer la marea de turistas que la recorren, mitigando enormemente el sentimiento de ser un extraño en ese lugar. Estambul no es una ciudad de cartulina, esa especie de Disneylandia en la que está convertida por ejemplo Praga. A dos cuadras de mi hostal, que está en un barrio de hostales y hoteles, y a 150 metros de Santa Sofía, viven turcos que no viven del turismo. Eso no se ve en todos lados creanmén. Al menos no en lugares tan hermosos como ese (me siento un poco cursi usando ese adjetivo, pero es el apropiado). Ellos se resisten a dejarle la ciudad a los turistas. Incluso en el Bazar, donde los tenderos cumplen su papel de negociantes siguiendo un guión milenario ante los extranjeros, los residentes hacen sus compras de todos los días, y ni se inmutan por las cámaras de fotos.
Que los clichés sean verdad, pero sobre todo que sean de verdad es una sensación excelente.
Por último, la otra impresión que vale la pena mencionar, es la forma en que la ciudad muestra, a pesar de haber dejado de ser incluso capital de un país, su cualidad de Centro del Imperio. Y no solamente cuando uno camina por el palacio, que después de todo pertenece al más reciente período otomano (los últimos 500 años, o toda la historia de la América hispana), sino que la ciudad toda respira un aire de importancia inocultable, incluso las pequeñas calles, los rincones aparentemente más simples, tienen la capacidad de transmitir eso que te recuerda dónde estás parado, en todos los sentidos de la expresión.
Porque este post se ha vuelto muy largo, pero recordemos que Turquía sigue siendo el país bisagra entre la hoy, como hace tanto tiempo, vigente tensión entre el mundo cristiano y el musulmán. Tensión que vio nacer, y que según en qué época supo sufrir o mitigar pero generalmente no fomentar. Tensión que se nota en la política, en la omnipresencia del Islam en la ciudad y en el contingente yanqui en camino a Afganistán que compartió la sala de espera de mi vuelo de regreso a Munich. Cosas que te recuerdan que la importancia geopolítica de esas colinas, ni fue gratuita ni perderá fuerza por un buen tiempo.
Cuando uno viaja hacia el este en Europa, un decir, de Austria a Rumania, los austriacos hablarán pestes de los húngaros, y ellos a su vez demonizarán a los rumanos. Esto no es novedad, lo ya lo he sentido varias veces.
Pero como siempre, sabernos afectados por un preconcepto no implica que podamos desactivarlo. Por lo tanto, la fuerza con la que la gente de Thessaloniki nos advertía de los turcos, no hizo otra cosa que alimentar mi ya abundante colección de prejuicios hacia ese pueblo, colección amasada durante el contacto con sus representantes menos ilustres en esta parte del planeta.
La llegada a Estambul estuvo entonces empapada de un sentimiento que solamente puedo definir como aprehensión, cosa que nunca había sentido al llegar a sitio alguno.
La idea de Estambul me abrumaba. Una ciudad con 6000 años Historia, en ese lugar, y encima de mayoría islámica, me hacía sentir ante todo irremediablemente turista, algo que ya saben detesto, y también como un niño chico suelto en un lugar inhóspito. Ahí va, inhóspita era la Estambul que me imaginaba.
No pude haberme equivocado de peor manera.
La primer sorpresa fue todavía en Grecia, cuando tomé ese tren super lujoso, en la estación más hecha paté que haya pisado en Europa. Un tren turco, con la bandera grabada en las ventanas (señal que adelantaba la omnipresencia de los símbolos nacionales en Turquía), pero con camarotes equipados con todas las comodidades, heladera incluida. En ese tren nos pasamos la noche conversando, escuchando los bocinazos constantes del conductor y por primera vez en mucho tiempo, el ruido de las uniones de los rieles entre sí, ya que hasta ese momento siempre había viajado por vías soldadas, como es el estándar en la zona UE. Calculo que estarán esperando los fondos de infraestructura comunitaria para cambiarlos. I digress, again.
La segunda gran sorpresa fue la tranquilidad y la escala humana de Sirieçi. La ausencia de una horda ofreciendo hotel o transporte, vaticinada por los expertos y esperada por cualquier viajante que haya pisado, sin ir más lejos, alguna terminal de ómnibus de Argentina, fue algo que se hizo notar inmediatamente. Luego, la modernidad del tranvía, y otra vez, lo poco que nos ofrecieron alojamiento mientras caminábamos al hostal reservado de antemano, y que en el hostal todo fuera como se prometía, o mejor. Y más tarde, lo fácil que es moverse en la ciudad, y que nos cobraran el agua embotellada lo que a todos los turcos, y que nos regalaran un helado que se suponía debían regalarnos al comprar un primero, en fin, un cliché derribado detrás de otro, sin parar, sin dar tregua.
Pero lo más raro, fue que de forma concurrente a ese cataclismo de prejuicios, otro montón de preconceptos se confirmaban momento a momento. En Estambul, por supuesto, todo es regateable, es el emporio del Kebab, y de todo lo imaginable. Hay tiendas de cualquier cosa. Desde válvulas de cañerías industriales, hebillas de cinturones dolce y gabbana, pelotas de fútbol, caireles, y claro especias, pufs, pipas de agua y alfombras. Todo junto, siempre con ese aire a Chui que no puede más, y entreverado con mezquitas imponentes y obras de infraestructura del año 300, pero siempre en una armonía difícil de explicar, y lleno, lleno de gente.
Y ese es otro punto destacable (iba a decir el otro punto destacable, pero hay seguramente muchos más). La gente. Los Estambulenses hablan todos los idiomas, siempre están dispuestos a dar una mano sin pedir nada a cambio, pero sobre todo, viven la ciudad con una intensidad, que hace empequeñecer la marea de turistas que la recorren, mitigando enormemente el sentimiento de ser un extraño en ese lugar. Estambul no es una ciudad de cartulina, esa especie de Disneylandia en la que está convertida por ejemplo Praga. A dos cuadras de mi hostal, que está en un barrio de hostales y hoteles, y a 150 metros de Santa Sofía, viven turcos que no viven del turismo. Eso no se ve en todos lados creanmén. Al menos no en lugares tan hermosos como ese (me siento un poco cursi usando ese adjetivo, pero es el apropiado). Ellos se resisten a dejarle la ciudad a los turistas. Incluso en el Bazar, donde los tenderos cumplen su papel de negociantes siguiendo un guión milenario ante los extranjeros, los residentes hacen sus compras de todos los días, y ni se inmutan por las cámaras de fotos.
Que los clichés sean verdad, pero sobre todo que sean de verdad es una sensación excelente.
Por último, la otra impresión que vale la pena mencionar, es la forma en que la ciudad muestra, a pesar de haber dejado de ser incluso capital de un país, su cualidad de Centro del Imperio. Y no solamente cuando uno camina por el palacio, que después de todo pertenece al más reciente período otomano (los últimos 500 años, o toda la historia de la América hispana), sino que la ciudad toda respira un aire de importancia inocultable, incluso las pequeñas calles, los rincones aparentemente más simples, tienen la capacidad de transmitir eso que te recuerda dónde estás parado, en todos los sentidos de la expresión.
Porque este post se ha vuelto muy largo, pero recordemos que Turquía sigue siendo el país bisagra entre la hoy, como hace tanto tiempo, vigente tensión entre el mundo cristiano y el musulmán. Tensión que vio nacer, y que según en qué época supo sufrir o mitigar pero generalmente no fomentar. Tensión que se nota en la política, en la omnipresencia del Islam en la ciudad y en el contingente yanqui en camino a Afganistán que compartió la sala de espera de mi vuelo de regreso a Munich. Cosas que te recuerdan que la importancia geopolítica de esas colinas, ni fue gratuita ni perderá fuerza por un buen tiempo.
miércoles, agosto 15, 2007
in the dark.
The Phrase “in the dark,” as I’m sure you know, can refer not only to one’s shadowy surroundings, but also to the shadowy secrets of which one might be unaware. Every day, the sun goes down over all these secrets, and so everyone is in the dark in one way or another. If you are sunbathing in a park, for instance, but you do not know that a locked cabinet is buried fifty feet beneath your blanket, then you are in the dark even though you are not actually in the dark, whereas if you are on a midnight hike, knowing full well that several ballerinas are following close behind you, then you are not in the dark even if you are in fact in the dark. Of course, it is quite possible to be in the dark in the dark, as well as to be not in the dark not in the dark, but there are so many secrets in the world that it is likely that you are always in the dark about something or another, whether you are in the dark in the dark or in the dark not in the dark, although the sun can go down so quickly that you may be in the dark about being in the dark in the dark, only to look around and find yourself no longer in the dark about being in the dark in the dark, but in the dark in the dark nonetheless, not only because of the dark, but because of the ballerinas in the dark, who are not in the dark about the dark, but also not in the dark about the locked cabinet, and you may be in the dark about the ballerinas digging up the locked cabinet in the dark, even though you are no longer in the dark about being in the dark, and so you are in fact in the dark about being in the dark, even though you are not in the dark about being in the dark, and so you may fall into the hole that the ballerinas have dug, which is dark, in the dark, in the park.
(Lemony Snicket - The End)
(Lemony Snicket - The End)
jueves, agosto 09, 2007
Dinamarca
En esta semana, los funcionarios de cierta facultad pararon completamente, por tiempo en principio indeterminado (que al final fueron dos días), para esperar que se votara una cierta rendición de cuentas que ya se sabía se iba a votar. En ese lapso, hubo que dar, en esa facultad, clases sin cañón, a la antigua. En ese lapso, esos funcionarios cobraron su sueldo.
Este es un blog de literatura o así, así que les paso un poquito de Hamlet, que nunca viene mal:
HORATIO: He waxes desperate with imagination.
MARCELLUS: Let's follow; 'tis not fit thus to obey him.
HORATIO: Have after. To what issue will this come?
MARCELLUS: Something is rotten in the state of Denmark.
HORATIO: Heaven will direct it.
(William Shakespeare, Hamlet, Acto I, Escena IV)
Este es un blog de literatura o así, así que les paso un poquito de Hamlet, que nunca viene mal:
HORATIO: He waxes desperate with imagination.
MARCELLUS: Let's follow; 'tis not fit thus to obey him.
HORATIO: Have after. To what issue will this come?
MARCELLUS: Something is rotten in the state of Denmark.
HORATIO: Heaven will direct it.
(William Shakespeare, Hamlet, Acto I, Escena IV)
viernes, agosto 03, 2007
El poder de la risa (columnista invitado)
Mi amigo Juan Martín, que no es blogger sino escritor, manga de ignorantes, pero que debería ser blogger, porque este texto que me mandó como para enaltecer este espacio es bien bloggie, lo que puta sea eso. Disfrutenló, y a vos, jahey, ya sé que vas a tener algo para decir desde Venecia con Romeo y Julieta.
No se trata de un texto de autoayuda. No mencionaré la cantidad exacta de músculos que se usan para reír, ni ninguna otra estadística gardstyled (¡ah pícaro numerólogo que balconeas las matemáticas, siempre a punto de caer –?–).
Se trata del Humor, y de cierto poder, sí, que se oculta en su seno; un poder más… siniestro… que el de la autoayuda. La expresión más concreta del humor es la Comedia, opuesta a la Tragedia y compañera inseparable de ésta, tal como nos vienen mostrando desde hace miles de años las máscaras de Talia y Melpomene (que recuerdo más que nada al comienzo de Los 3 stooges –al escribir esto suena en mi cabeza la cortina musical, c’est inévitable).
Sin embargo, sostendré hasta el final –el final de este texto– que se trata de fenómenos esencialmente distintos.
La primera gran diferencia que aparece, es la universalidad de la Tragedia frente al carácter local de la Comedia.
Y ya que nos tomamos el trabajo de ir dos mil y pico de años para atrás a buscar a Talia, quedémonos por allá, al menos un par de párrafos. La Tragedia de Aristóteles (preciosamente condensada en «El superhombre de masas» de Umberto Eco) mantiene su vigencia hasta el presente. La Comedia (de autor homónimo, u homohomínido, o como se diga) probablemente ni siquiera fue escrita (aunque Aristóteles la mencione al final de la Tragedia, y aunque Umberto Eco nos haya tenido convencidos de que una copia estaba oculta en una abadía italiana). Aristóteles jamás habría escrito una obra con tantas chances de quedar obsoleta en poco tiempo. Después de todo, un tipo que escribe para la posteridad no va a estar perdiendo el tiempo en chimangos. Pero heme convencido de que aún cuando la obra hubiera existido y hubiera llegado hasta el presente, no tendría la vigencia de la Tragedia.
Como demostración ad-exemplum de estas afirmaciones voy a decir que las tragedias de Shakespeare no pierden vigencia con el tiempo, mientras que las novelitas picarescas de Cervantes no tienen gracia ninguna. Podemos también leer a Imre Kertész traducido del húngaro –previo pasaje por el francés, acaso– y supongo que continúa siendo eficaz (e incluso debería ocurrir con Shusai-san), pero es inútil traducir Inodoro Pereyra a un dialecto pakistaní. Un monólogo de Landrisina doblado al ainglés debe resultar tan poco gracioso como una comedia bosquimana.
En definitiva, que la tragedia es fácilmente exportable y la comedia, no. Y pondré como último example las telenovelas centroamericanas que tanto nos hacen llorar, y los programas cómicos del Canal de las Estrellas. Punto.
¿Por qué pasa esto? Alors –ergo, para los ígnaros– la segunda diferencia: al intentar analizar lo trágico y lo cómico, vemos que lo primero se presta a tal estudio, mientras que lo segundo no soporta la disección. Al menos no sin pudrirse en manos del disector, y exhibir unas entrañas pestilentes. Los componentes de la Tragedia, siguen siendo trágicos (el llanto está lleno de lágrimas, que son llantos chiquititos; pero así, todos juntos, a rastras por tu carita, ¡qué tristeza!). La comedia, en cambio, no está compuesta por cosas cómicas, sino por cosas –aún trágicas– sacadas de contexto. El humor es eso: sacar algo de contexto. Al analizar lo cómico y volver sus componentes al contexto que naturalmente tienen, estos pierden toda comicidad (incluso causa rechazo comprobar de qué nos estábamos riendo). No existen hechos cómicos. Sí existen hechos trágicos (no digo que sean los únicos, que eso lo analice Rodion, asesino). Me gusta creer que, eligiendo el contexto adecuado, se puede encarar todo con humor.
Pero lleguemos rápido (antes de que os empantanéis, con esas patas descalzas, sin cerdas, sin cascos, gastadas de patear tecnodances) a la tercera diferencia: lo trágico parece operar sobre la naturaleza humana (a corazón abierto), mientras que lo cómico, por depender puramente del contexto, sobre lo social; o lo que es lo mismo, sobre lo cultural. Resumiendo (que te tengo ley): La Tragedia opera sobre centros emocionales, intrínsecamente humanos, y la Comedia sobre complejos culturales.
Tan claro como las aguas de Glen-Car (que así caen in pools among the rushes, that scarce could bathe a star; there we seek for slumbering trout & whispering in their ears, give them unquiet dreams),así de claro digo, surge el poder de la risa. El poder colonizador de la risa. Si podemos hacer que una sociedad aprenda a disfrutar de nuestra comedia, la estaremos invadiendo y conquistando por imposición de nuestros contextos. El día que miremos las comedias de SONY y nos sonriamos –tan sólo eso, no pido más– conjuntamente con las risas de los claques, habremos sido conquistados. El rico patrimonio estará vendido al alto precio de la Tvcable.
Aplaudo, desde aquí, las versiones argentinas de comedias yankees, aplaudo a Francella y a Frorencia Peña, porque mirándolos a ellos sólo corro el riesgo de transformarme en argentino –shit!– cosa por demás inevitable –¡requetechanfle! –y no en norteamericano (aunque a punto estuve de escribir "americano").
Y dos cosas más. No, tres; tres cosas más: no existe (1) un modelo que permita obtener el perfil cultural de una sociedad a partir de su comedia y creo que es posible hacerlo y es an earnishious idea (always remember the importance of being earnest); la cosa número 2 es que la Comedia de Aristóteles permitiría una
mejor comprensión de la cultura griega; por lo menos sabríamos cuándo hablan en serio y cuando están jorobando; y lo tercero (3): desconfíe, siempre, de un claque; mire con recelo a ese soldado invasor que tiene la misión de meterse en su cabeza y cambiar todas las conexiones; y téngalo siempre presente, manténgalo de este lado de la conciencia, no lo deje entrar en su subconciente.
(Su-subconciente suena bárbaro!)
No se trata de un texto de autoayuda. No mencionaré la cantidad exacta de músculos que se usan para reír, ni ninguna otra estadística gardstyled (¡ah pícaro numerólogo que balconeas las matemáticas, siempre a punto de caer –?–).
Se trata del Humor, y de cierto poder, sí, que se oculta en su seno; un poder más… siniestro… que el de la autoayuda. La expresión más concreta del humor es la Comedia, opuesta a la Tragedia y compañera inseparable de ésta, tal como nos vienen mostrando desde hace miles de años las máscaras de Talia y Melpomene (que recuerdo más que nada al comienzo de Los 3 stooges –al escribir esto suena en mi cabeza la cortina musical, c’est inévitable).
Sin embargo, sostendré hasta el final –el final de este texto– que se trata de fenómenos esencialmente distintos.
La primera gran diferencia que aparece, es la universalidad de la Tragedia frente al carácter local de la Comedia.
Y ya que nos tomamos el trabajo de ir dos mil y pico de años para atrás a buscar a Talia, quedémonos por allá, al menos un par de párrafos. La Tragedia de Aristóteles (preciosamente condensada en «El superhombre de masas» de Umberto Eco) mantiene su vigencia hasta el presente. La Comedia (de autor homónimo, u homohomínido, o como se diga) probablemente ni siquiera fue escrita (aunque Aristóteles la mencione al final de la Tragedia, y aunque Umberto Eco nos haya tenido convencidos de que una copia estaba oculta en una abadía italiana). Aristóteles jamás habría escrito una obra con tantas chances de quedar obsoleta en poco tiempo. Después de todo, un tipo que escribe para la posteridad no va a estar perdiendo el tiempo en chimangos. Pero heme convencido de que aún cuando la obra hubiera existido y hubiera llegado hasta el presente, no tendría la vigencia de la Tragedia.
Como demostración ad-exemplum de estas afirmaciones voy a decir que las tragedias de Shakespeare no pierden vigencia con el tiempo, mientras que las novelitas picarescas de Cervantes no tienen gracia ninguna. Podemos también leer a Imre Kertész traducido del húngaro –previo pasaje por el francés, acaso– y supongo que continúa siendo eficaz (e incluso debería ocurrir con Shusai-san), pero es inútil traducir Inodoro Pereyra a un dialecto pakistaní. Un monólogo de Landrisina doblado al ainglés debe resultar tan poco gracioso como una comedia bosquimana.
En definitiva, que la tragedia es fácilmente exportable y la comedia, no. Y pondré como último example las telenovelas centroamericanas que tanto nos hacen llorar, y los programas cómicos del Canal de las Estrellas. Punto.
¿Por qué pasa esto? Alors –ergo, para los ígnaros– la segunda diferencia: al intentar analizar lo trágico y lo cómico, vemos que lo primero se presta a tal estudio, mientras que lo segundo no soporta la disección. Al menos no sin pudrirse en manos del disector, y exhibir unas entrañas pestilentes. Los componentes de la Tragedia, siguen siendo trágicos (el llanto está lleno de lágrimas, que son llantos chiquititos; pero así, todos juntos, a rastras por tu carita, ¡qué tristeza!). La comedia, en cambio, no está compuesta por cosas cómicas, sino por cosas –aún trágicas– sacadas de contexto. El humor es eso: sacar algo de contexto. Al analizar lo cómico y volver sus componentes al contexto que naturalmente tienen, estos pierden toda comicidad (incluso causa rechazo comprobar de qué nos estábamos riendo). No existen hechos cómicos. Sí existen hechos trágicos (no digo que sean los únicos, que eso lo analice Rodion, asesino). Me gusta creer que, eligiendo el contexto adecuado, se puede encarar todo con humor.
Pero lleguemos rápido (antes de que os empantanéis, con esas patas descalzas, sin cerdas, sin cascos, gastadas de patear tecnodances) a la tercera diferencia: lo trágico parece operar sobre la naturaleza humana (a corazón abierto), mientras que lo cómico, por depender puramente del contexto, sobre lo social; o lo que es lo mismo, sobre lo cultural. Resumiendo (que te tengo ley): La Tragedia opera sobre centros emocionales, intrínsecamente humanos, y la Comedia sobre complejos culturales.
Tan claro como las aguas de Glen-Car (que así caen in pools among the rushes, that scarce could bathe a star; there we seek for slumbering trout & whispering in their ears, give them unquiet dreams),así de claro digo, surge el poder de la risa. El poder colonizador de la risa. Si podemos hacer que una sociedad aprenda a disfrutar de nuestra comedia, la estaremos invadiendo y conquistando por imposición de nuestros contextos. El día que miremos las comedias de SONY y nos sonriamos –tan sólo eso, no pido más– conjuntamente con las risas de los claques, habremos sido conquistados. El rico patrimonio estará vendido al alto precio de la Tvcable.
Aplaudo, desde aquí, las versiones argentinas de comedias yankees, aplaudo a Francella y a Frorencia Peña, porque mirándolos a ellos sólo corro el riesgo de transformarme en argentino –shit!– cosa por demás inevitable –¡requetechanfle! –y no en norteamericano (aunque a punto estuve de escribir "americano").
Y dos cosas más. No, tres; tres cosas más: no existe (1) un modelo que permita obtener el perfil cultural de una sociedad a partir de su comedia y creo que es posible hacerlo y es an earnishious idea (always remember the importance of being earnest); la cosa número 2 es que la Comedia de Aristóteles permitiría una
mejor comprensión de la cultura griega; por lo menos sabríamos cuándo hablan en serio y cuando están jorobando; y lo tercero (3): desconfíe, siempre, de un claque; mire con recelo a ese soldado invasor que tiene la misión de meterse en su cabeza y cambiar todas las conexiones; y téngalo siempre presente, manténgalo de este lado de la conciencia, no lo deje entrar en su subconciente.
(Su-subconciente suena bárbaro!)
martes, julio 31, 2007
Birdman, dijera diego.
Sólo dos historias tengo para contar de Bergman (anécdotas? soberbio!): fuimos a ver Detrás de un vidrio oscuro con mi hermano, y este animal comenta al salir: "La porno que hubiera hecho yo con este argumento". La otra, de un veterano que me contaba que por allá por los sesenta fue a ver Bergman cuando Bergman lo pasaban en circuito comercial porque el circuito comercial era otra cosa, antes, y salió sin entender mucho nada. Y se preguntó sí yo, tipo intelectual, no entiendo un pomo, para quién está dirigido esto? Y agarró y no fue más. Ya sé que es falaz, pero igual se me hace memorable.
Dicen los que saben que Bergman era, también, memorable. No sé. Buenas noches.
Dicen los que saben que Bergman era, también, memorable. No sé. Buenas noches.
jueves, julio 19, 2007
Finalmente, la mano derecha claudicó.
Esto lo van a leer por todos lados en estos días. Es la carta en la que Fontanarrosa le avisa a sus lectores que va a dejar de dibujar.. Pero igual vale la pena. Y van a leer también miles de dibujitos de Inodoro Pereyra y de Boogie el Aceitoso. Disfrutenlós. Se murió Fontanarrosa y ya se había muerto Juceca. Qué soledad, che.
Finalmente, la mano derecha claudicó. Ya no responde, como antaño, a lo que dicta la mente. Por lo tanto, e independientemente de que yo siga intentando reanimarla, me veo en la necesidad de recurrir a alguno de los muchos excelentes dibujantes y amigos que tengo para que pongan en imágenes mis textos. En Viva, hay dos frentes a cubrir: el chiste unitario quincenal y la página de Inodoro Pereyra, que se alternan. Hoy presentamos, acá, en la página siguiente, la propuesta para el chiste quincenal. Nadie mejor en este caso, a mi juicio, para graficar mis ideas, que el Negro Crist. Porque lo conozco desde hace más de 30 años, porque somos como hermanos y porque dibuja en blanco y negro o a color, mucho pero mucho mejor que yo. Siempre admiré su virtuosismo y hoy me alegra poder aprovecharme de él y lucirme de esa forma. Lo de Inodoro Pereyra es más complejo. Pero creemos estar cerca de una solución a través de un dibujante cercano a mi estilo. No digo igual, porque el intento de lograr un clon limitaría muchísimo la creatividad del ilustrador. Vale este informe a los lectores para que no se sorprendan al advertir que he mejorado notablemente la calidad de mis trazos y de mis colores. Nos estamos viendo. Negro Fontanarrosa
(Fontanarrosa)
(actualización): "Si lo ven a Dios, díganle que lo estoy buscando para cagarlo bien a trompadas.". Marcelo Lacanna, en su blog.
(actualización 2): "Recién la escuché a Mercedes Sosa hablando sobre la muerte de Roberto Fontanarrosa, y dijo: “Estoy sorprendida por el poder de la muerte".
Yo también." Dieguez, en su blog.
(actualización 3): "murió fontanarrosa.
qué mierda, che" mi amigo krahd, en su blog.
Finalmente, la mano derecha claudicó. Ya no responde, como antaño, a lo que dicta la mente. Por lo tanto, e independientemente de que yo siga intentando reanimarla, me veo en la necesidad de recurrir a alguno de los muchos excelentes dibujantes y amigos que tengo para que pongan en imágenes mis textos. En Viva, hay dos frentes a cubrir: el chiste unitario quincenal y la página de Inodoro Pereyra, que se alternan. Hoy presentamos, acá, en la página siguiente, la propuesta para el chiste quincenal. Nadie mejor en este caso, a mi juicio, para graficar mis ideas, que el Negro Crist. Porque lo conozco desde hace más de 30 años, porque somos como hermanos y porque dibuja en blanco y negro o a color, mucho pero mucho mejor que yo. Siempre admiré su virtuosismo y hoy me alegra poder aprovecharme de él y lucirme de esa forma. Lo de Inodoro Pereyra es más complejo. Pero creemos estar cerca de una solución a través de un dibujante cercano a mi estilo. No digo igual, porque el intento de lograr un clon limitaría muchísimo la creatividad del ilustrador. Vale este informe a los lectores para que no se sorprendan al advertir que he mejorado notablemente la calidad de mis trazos y de mis colores. Nos estamos viendo. Negro Fontanarrosa
(Fontanarrosa)
(actualización): "Si lo ven a Dios, díganle que lo estoy buscando para cagarlo bien a trompadas.". Marcelo Lacanna, en su blog.
(actualización 2): "Recién la escuché a Mercedes Sosa hablando sobre la muerte de Roberto Fontanarrosa, y dijo: “Estoy sorprendida por el poder de la muerte".
Yo también." Dieguez, en su blog.
(actualización 3): "murió fontanarrosa.
qué mierda, che" mi amigo krahd, en su blog.
jueves, julio 12, 2007
Ta bien quedar bien con el gobierno, pero...
Alguien me puede explicar por qué en las oficina del Ministerio del Interior donde se expiden las cédulas y los pasaportes (probablemente esto se pueda extrapolar a todas sus oficinas, pero no sé), bueno, ahí, los vidrios están pintados con versos de... Poemas de la Oficina, de Mario Benedetti!!!
Aquella esperanza que cabía en un dedal,
aquella alta vereda junto al barro,
aquel ir y venir del sueño,
aquel horóscopo de un larguísimo viaje
y el larguísimo viaje con adioses y gente
y países de nieve y corazones
donde cada kilómetro es un cielo distinto,
aquella confianza desde nos cuándo,
aquel juramento hasta nos dónde,
aquella cruzado hacia nos qué,
ese aquel que uno hubiera podido ser
con otro ritmo y alguna lotería,
en fin, para decirlo de una vez por todas,
aquella esperanza que cabía en un dedal
evidentemente no cabe en este sobre
con sucios papeles de tantas manos sucias
que me pagan, el lógico, en cada veintinueve
por tener los libros rubricados al día
y dejar que la vida transcurra,
gotee simplemente
como un aceite rancio.
(Mario Benedetti - Sueldo)
Sin hacer juicio de valor, y además de ser anacrónico... ¿alguien me puede decir qué puta hace eso en una oficina pública? ¿Alguien me puede decir qué puta haría eso en cualquier oficina? Pst. Después quieren que los tipos laburen motivados...
update: me dice mi amigo krahd que no quedó claro el post. Los versos no están en un papelito impreso en Times New Roman bastante grande, o incluso Verdana o, temiblemente, Comic Sans, por un funcionario. No. Están pintados, alguien mandó pintarlos en los vidrios, son oficiales, mesplicooooooooooooo?
Aquella esperanza que cabía en un dedal,
aquella alta vereda junto al barro,
aquel ir y venir del sueño,
aquel horóscopo de un larguísimo viaje
y el larguísimo viaje con adioses y gente
y países de nieve y corazones
donde cada kilómetro es un cielo distinto,
aquella confianza desde nos cuándo,
aquel juramento hasta nos dónde,
aquella cruzado hacia nos qué,
ese aquel que uno hubiera podido ser
con otro ritmo y alguna lotería,
en fin, para decirlo de una vez por todas,
aquella esperanza que cabía en un dedal
evidentemente no cabe en este sobre
con sucios papeles de tantas manos sucias
que me pagan, el lógico, en cada veintinueve
por tener los libros rubricados al día
y dejar que la vida transcurra,
gotee simplemente
como un aceite rancio.
(Mario Benedetti - Sueldo)
Sin hacer juicio de valor, y además de ser anacrónico... ¿alguien me puede decir qué puta hace eso en una oficina pública? ¿Alguien me puede decir qué puta haría eso en cualquier oficina? Pst. Después quieren que los tipos laburen motivados...
update: me dice mi amigo krahd que no quedó claro el post. Los versos no están en un papelito impreso en Times New Roman bastante grande, o incluso Verdana o, temiblemente, Comic Sans, por un funcionario. No. Están pintados, alguien mandó pintarlos en los vidrios, son oficiales, mesplicooooooooooooo?
martes, junio 26, 2007
Homenajes
El domingo ví (Diego me la había recomendado hace tiempo) Match Point. Es muy difícil evaluar (suponiendo que uno quiere hacerlo, que quiere) una película que golpea tan bajo en su sensibilidad parodiando amorosa e inversamente a Crimen y Castigo y es tan precisa en su discurrir. Igual intento: es una película fenomenal, aun para el promedio de Woody Allen (y no me vengan, como me viene Diego, con que las últimas eran unos bagayos, porque son todos los que así se expresen unos burros atrevidos). Pero sobre todo me recuerda a Dostoyevski y me destaca la riqueza de Crimen y Castigo, con la cual no llega a equipararse ni por asomo, a pesar de (ya lo dije) estar muy muy muy por sobre el promedio de lo que hoy parece haber para dar.
Y termina igual que The Player, que es mejor película, pero, que vivo, The Player es lo mejor.
***
Carnivourous Carnival es el libro noveno de la serie de Lemony Snicket y es un homenaje a Shakespeare tan pero tan bien hecho que mete miedo. Stay put.
***
Tres Libros Que No He Leído Y Que Me Alegra Pensar Que Un Día Voy A:
La tempestad, William Shakespeare
En busca del tiempo perdido, Marcel Proust
Memorias del Subsuelo,William Shakespeare (Animal!)Dostoyevski
Y termina igual que The Player, que es mejor película, pero, que vivo, The Player es lo mejor.
***
Carnivourous Carnival es el libro noveno de la serie de Lemony Snicket y es un homenaje a Shakespeare tan pero tan bien hecho que mete miedo. Stay put.
***
Tres Libros Que No He Leído Y Que Me Alegra Pensar Que Un Día Voy A:
La tempestad, William Shakespeare
En busca del tiempo perdido, Marcel Proust
Memorias del Subsuelo,
viernes, junio 15, 2007
Soberbios.
Siempre creí que me molestaban los soberbios. Peor pecado capital, para mi cuenta. Ahora me doy cuenta que me molestan los soberbios que se jactan de medallas que no tienen, o de medallas que todo el mundo tiene. Lo cual me convierte en un soberbio al evaluarlos, pero como eso no puede hacerlo todo el mundo... ya saben, no me molesto.
Soberbio es el Dr. Gregory House, protagonista de una de las mejores seriales de televisión que conozco. La televisión es, casi por definición, bastante inferior al cine, sus esquemas son más esquemáticos (esquémicos, me gustaría decir). Pero igual este House es bueno, y disfruto cada diálogo como no lo hacía desde Los Simuladores, y antes Archivo Negro (serial argentina que nadie conoce, creo, pero que, nomás por Julio Chavez valía la pena, y también porque la compartíamos religiosamente con mi hermano).
Y soberbio es, claro, Maradona. Maradona decía "cuando estaba en el Nápoles, en un momento las barreras me daban la espalda para ver bien como la ponía en el ángulo". Y uno dice que soberbio y ahí pum, pum, pum, uno atrás del otro goles de tiro libre de Maradona en el Nápoles. Y ahí Maradona haciendo una moñita contra la línea para hacer que el arquero se pegue contra el palo (o era un defensa? no importa)... y uno dice que soberbio y se entera que era en el Barcelona contra el Real Madrid. Y etcétera.
En un post de sig apareció la carrera de Arnoux y Villeneuve, y me hizo acordar a que considero a los deportes como un excelente modelo del mundo, un modelo (como todos) más sencillo que la realidad, pero que puede capturar las principales aristas, lo cual lo convierte en una fuente de reflejos en miniatura de aquella. Complicado para este post que sólo tiene dedicados 10 minutos antes de salir. No importa. Lo que digo es que el evento más misterioso en esa pequeña realidad, un evento de esos que si fueran en la grande serían memorables, y aun memorable considerado desde ella, lo cual muestra lo increíble que es para la pequeña realidad inicial, es el partido Argentina-Inglaterra en el mundial del '86. Ahí Maradona hizo los que probablemente son los dos goles más geniales de la historia del fútbol... en el mismo partido. En el mismo partido que además era por cuartos de final. Y que además era contra Inglaterra. Inglaterra, en el 86. Se entiende? Y encima la Historia lo alimenta, y viene Messi y hace un gol igual igual a uno, y dos semanas después hace un gol igual igual al otro. No me digan que no es soberbio.
Últimamente me he cruzado con un par de soberbios de los que me molestan. Y me acuerdo de Maradona dribbleando a alguien sin verlo, y lo desprecio. Al soberbio, claro. No a Maradona.
Soberbio es el Dr. Gregory House, protagonista de una de las mejores seriales de televisión que conozco. La televisión es, casi por definición, bastante inferior al cine, sus esquemas son más esquemáticos (esquémicos, me gustaría decir). Pero igual este House es bueno, y disfruto cada diálogo como no lo hacía desde Los Simuladores, y antes Archivo Negro (serial argentina que nadie conoce, creo, pero que, nomás por Julio Chavez valía la pena, y también porque la compartíamos religiosamente con mi hermano).
Y soberbio es, claro, Maradona. Maradona decía "cuando estaba en el Nápoles, en un momento las barreras me daban la espalda para ver bien como la ponía en el ángulo". Y uno dice que soberbio y ahí pum, pum, pum, uno atrás del otro goles de tiro libre de Maradona en el Nápoles. Y ahí Maradona haciendo una moñita contra la línea para hacer que el arquero se pegue contra el palo (o era un defensa? no importa)... y uno dice que soberbio y se entera que era en el Barcelona contra el Real Madrid. Y etcétera.
En un post de sig apareció la carrera de Arnoux y Villeneuve, y me hizo acordar a que considero a los deportes como un excelente modelo del mundo, un modelo (como todos) más sencillo que la realidad, pero que puede capturar las principales aristas, lo cual lo convierte en una fuente de reflejos en miniatura de aquella. Complicado para este post que sólo tiene dedicados 10 minutos antes de salir. No importa. Lo que digo es que el evento más misterioso en esa pequeña realidad, un evento de esos que si fueran en la grande serían memorables, y aun memorable considerado desde ella, lo cual muestra lo increíble que es para la pequeña realidad inicial, es el partido Argentina-Inglaterra en el mundial del '86. Ahí Maradona hizo los que probablemente son los dos goles más geniales de la historia del fútbol... en el mismo partido. En el mismo partido que además era por cuartos de final. Y que además era contra Inglaterra. Inglaterra, en el 86. Se entiende? Y encima la Historia lo alimenta, y viene Messi y hace un gol igual igual a uno, y dos semanas después hace un gol igual igual al otro. No me digan que no es soberbio.
Últimamente me he cruzado con un par de soberbios de los que me molestan. Y me acuerdo de Maradona dribbleando a alguien sin verlo, y lo desprecio. Al soberbio, claro. No a Maradona.
miércoles, junio 06, 2007
Letras malditas
Mi amigo jahey dice que las letras de los Redondos son poesía maldita, y eso las salva, y yo me pregunto qué quiere decir, y aquí se lo pregunto. De todos modos poesía y cito tres ejemplos casi al azar (la prueba del azar es incomparable):
Sé de alguien que enturbia sus sentidos
Para tener lugar en la balanza.
De las brutales risotadas hemorragias,
De la pavada celestial en avalancha.
(Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota - Maldición va a ser un día hermoso)
Quemando la turbina te escapás.
¿Vas a volver a herirme otra vez?
En tu ternura está acechándome
Una buena traición de mujer
Que echa hielo y brasas en mi corazón
Fumando en la oscuridad.
(Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota - Tarea fina)
Si hace falta hundir la nariz
En el plato lo vamos a hacer.
Por los tipos que huelen a tigre,
Tan soberbios y despiadados.
Violencia es mentir.
(Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota - Nuestro amo juega al esclavo)
Yo estuve en el estadio de River cuando mataron a uno y mandaron seguir con las luces prendidas y cuando escucho ese "violencia es mentir" me acerco a las lágrimas igual que aquel día, y más o menos entiendo cómo empieza una revolución, o al menos una revuelta. Les juro que entiendo.
Sé de alguien que enturbia sus sentidos
Para tener lugar en la balanza.
De las brutales risotadas hemorragias,
De la pavada celestial en avalancha.
(Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota - Maldición va a ser un día hermoso)
Quemando la turbina te escapás.
¿Vas a volver a herirme otra vez?
En tu ternura está acechándome
Una buena traición de mujer
Que echa hielo y brasas en mi corazón
Fumando en la oscuridad.
(Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota - Tarea fina)
Si hace falta hundir la nariz
En el plato lo vamos a hacer.
Por los tipos que huelen a tigre,
Tan soberbios y despiadados.
Violencia es mentir.
(Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota - Nuestro amo juega al esclavo)
Yo estuve en el estadio de River cuando mataron a uno y mandaron seguir con las luces prendidas y cuando escucho ese "violencia es mentir" me acerco a las lágrimas igual que aquel día, y más o menos entiendo cómo empieza una revolución, o al menos una revuelta. Les juro que entiendo.
martes, junio 05, 2007
El insulto
El insulto, el insulto es tan fuerte como la escritura. Es una escritura, pero dirigida. He insultado a gente en mis artículos y produce tanta satisfacción como escribir un buen poema.
(Escribir, Marguerite Duras, 1993)
Encontrado en Puto el que lee. Pienso en Shakespeare.
(Escribir, Marguerite Duras, 1993)
Encontrado en Puto el que lee. Pienso en Shakespeare.
Pretty lonely
For Beatrice-
When we first met, I was lonely, and you were pretty.
Now I am pretty lonely.
(Lemony Snicket - Book the tenth - The Slippery Slope)
When we first met, I was lonely, and you were pretty.
Now I am pretty lonely.
(Lemony Snicket - Book the tenth - The Slippery Slope)
lunes, junio 04, 2007
Lo rebato así!
Newton estuvo muy preocupado por esta falta de una posición absoluta, o espacio absoluto, como se le llamaba, porque no concordaba con su idea de un Dios absoluto. De hecho, rehusó aceptar la no existencia de un espacio absoluto, a pesar incluso que estaba implicada por sus propias leyes. Fue duramente criticado por mucha gente debido a esta creencia irracional, destacando sobre todo la crítica del obispo Berkeley, un filósofo que creía que todos los objetos materiales, junto con el espacio y el tiempo, eran una ilusión. Cuando el famoso Dr. Johnson se enteró de la opinión de Berkeley gritó « ¡Lo rebato así!» y golpeó con la punta del pie una gran piedra.
(Stephen Hawking, Historia del Tiempo)
Pienso en eso y pienso en el nudo Gordiano y pienso en el concepto de "plancha en el pecho". Claro que el Dr. Johnson era un idiota y Alejandro no importa porque se quedó con Asia, así que quién le va a discutir.
(Stephen Hawking, Historia del Tiempo)
Pienso en eso y pienso en el nudo Gordiano y pienso en el concepto de "plancha en el pecho". Claro que el Dr. Johnson era un idiota y Alejandro no importa porque se quedó con Asia, así que quién le va a discutir.
jueves, mayo 31, 2007
Memento Mori
"Maybe I don't know what 'cakesniffer' means", Klaus said, "but I think I can translate our new school's motto".
"It doesn't even look like it's in English", violet said, peering up at it.
"Racho", Sunny agreed.
"It's not", Klaus said, "It's Latin. Many mottoes are in Latin, for some reason. I don't know very much Latin, but I do remember reading this phrase in a book about the Middle Ages. If it means what I think it means, it's certainly a strange motto".
"What do you think it means?", Violet asked.
"If I'm not mistaken", said Klaus, who was rarely mistaken, "'Memento Mori' means 'Remember you will die'"
"Remember you will die", Violet repeated quietly, and the three siblings stepped closer to one another, as if they were very cold. Everybody will die, of course, sooner or later, Circus performers will die, and clarinet experts will die, and you and I will die, and there might be a person who lives on your block, right now, who is not looking both ways before he crosses the street and who will die in just a few seconds, all because of a bus. Everybody will die, but very few people want to be reminded of that fact. (*)
(Lemony Snicket - A series of Unfortunate Events - Book the Fifth - The Austere Academy)
(*)
"Puede que no sepa lo que significa 'chupatortas', dijo Klaus, pero creo que puedo traducir el motto de nuestra nueva escuela".
"No parece ni siquiera estar en inglés", dijo Violet, observándolo.
"Racho", asintió Sunny.
"No lo es", dijo Klaus, "es latín. Por alguna razón, muchos mottos están en latín. No sé mucho latín, pero sí recuerdo haber leído esta frase en un libro sobre la Edad Media. Si quiere decir lo que pienso que quiere decir, es realmente un extraño motto.".
"Qué piensas que significa?", preguntó Violet.
"Si no estoy equivocado", dijo Klaus, quien rara vez estaba equivocado, "'Memento Mori' quiere decir 'Recuerda que morirás'"
"Recuerda que morirás", repitió Violet suavemente, y los tres hermanos se arrimaron uno al otro, como si tuvieran mucho frío. Todos moriremos, por supuesto, más tarde o más temprano. Los artistas de circo morirán, y los clarinetistas expertos morirán, y tú y yo moriremos, y podría haber ahora mismo una persona que vive en tu cuadra que no está mirando para ambos lados antes de cruzar la calle y que morirá en pocos segundos, a causa de un ómnibus. Todos moriremos, pero muy pocos quieren que se los recuerden.
"It doesn't even look like it's in English", violet said, peering up at it.
"Racho", Sunny agreed.
"It's not", Klaus said, "It's Latin. Many mottoes are in Latin, for some reason. I don't know very much Latin, but I do remember reading this phrase in a book about the Middle Ages. If it means what I think it means, it's certainly a strange motto".
"What do you think it means?", Violet asked.
"If I'm not mistaken", said Klaus, who was rarely mistaken, "'Memento Mori' means 'Remember you will die'"
"Remember you will die", Violet repeated quietly, and the three siblings stepped closer to one another, as if they were very cold. Everybody will die, of course, sooner or later, Circus performers will die, and clarinet experts will die, and you and I will die, and there might be a person who lives on your block, right now, who is not looking both ways before he crosses the street and who will die in just a few seconds, all because of a bus. Everybody will die, but very few people want to be reminded of that fact. (*)
(Lemony Snicket - A series of Unfortunate Events - Book the Fifth - The Austere Academy)
(*)
"Puede que no sepa lo que significa 'chupatortas', dijo Klaus, pero creo que puedo traducir el motto de nuestra nueva escuela".
"No parece ni siquiera estar en inglés", dijo Violet, observándolo.
"Racho", asintió Sunny.
"No lo es", dijo Klaus, "es latín. Por alguna razón, muchos mottos están en latín. No sé mucho latín, pero sí recuerdo haber leído esta frase en un libro sobre la Edad Media. Si quiere decir lo que pienso que quiere decir, es realmente un extraño motto.".
"Qué piensas que significa?", preguntó Violet.
"Si no estoy equivocado", dijo Klaus, quien rara vez estaba equivocado, "'Memento Mori' quiere decir 'Recuerda que morirás'"
"Recuerda que morirás", repitió Violet suavemente, y los tres hermanos se arrimaron uno al otro, como si tuvieran mucho frío. Todos moriremos, por supuesto, más tarde o más temprano. Los artistas de circo morirán, y los clarinetistas expertos morirán, y tú y yo moriremos, y podría haber ahora mismo una persona que vive en tu cuadra que no está mirando para ambos lados antes de cruzar la calle y que morirá en pocos segundos, a causa de un ómnibus. Todos moriremos, pero muy pocos quieren que se los recuerden.
martes, mayo 22, 2007
Unos discos ahí
Hay un disco nuevo, The Sandinista! Project, que es un tributo a este tremendo (en varios sentidos) disco de The Clash. El Burning London estaba muy bien, así que espero ansioso por este otro. Hay un documental nuevo, The Future is Unwritten, sobre la vida de Joe Strummer. Teenager of the Year de Frank Black está muy bien, como todos los discos de los Pixies lo voy descubriendo de a poco. My Bloody Valentine y Joy Division no me gustaron nada. Berlin, de Lou Reed es un exaltado placer depresivo y el 1919 de John Cale cae en el paquete de música para estar tranquilo. Add it up, de los increíbles Violent Femmes demuestra lo increíbles que son. Y hoy me dijeron que hay disco nuevo de Manu Chao.
Eloi Eloi
El Nuevo Testamento tiene pasajes sin duda memorables. Mucho más que el entretenido pero demasiado eclético Viejo Testamento, una especie de Mil y Una Noches orientada a Dios. Jesucristo es, como dice mi madre, por lo menos un tipo sumamente respetable. Memorable es la declaración aquella del rico y el ojo del camello, que generaciones de sabios ricos han luego intentado torpemente demostrar que es una figura, cuando probablemente sea lo más literal que ha dicho el fenómeno este. Memorable es la incorrección política indefendible, parecida a chiflar el himno, de agarrar a patadas los puestos de los mercaderes en la puerta de la iglesia. Memorable aquello de "largá todo y seguime o no servís".
Sin embargo, lo más memorable son sus palabras finales (bueno, final primera parte, digamos):
Eloi Eloi lama sabachthani?*
(Evangelio según San Mateo 27:46)
Sólo un Hombre podría declarar eso. A veces, por supuesto, dudo de la veracidad de la historia del Jesús este pero, en caso de ser falsa, esa frase solamente convertiría al inventor en un escritor deaquellos, comparable con Shakespeare, ponele, o por ahí más. Pa mí que fue verdad, concluyo.
Encima, hasta cadencia tiene. Eloi Eloi lama sabachthani?
*(¿Dios, Dios, por qué me has abandonado?)
Sin embargo, lo más memorable son sus palabras finales (bueno, final primera parte, digamos):
Eloi Eloi lama sabachthani?*
(Evangelio según San Mateo 27:46)
Sólo un Hombre podría declarar eso. A veces, por supuesto, dudo de la veracidad de la historia del Jesús este pero, en caso de ser falsa, esa frase solamente convertiría al inventor en un escritor deaquellos, comparable con Shakespeare, ponele, o por ahí más. Pa mí que fue verdad, concluyo.
Encima, hasta cadencia tiene. Eloi Eloi lama sabachthani?
*(¿Dios, Dios, por qué me has abandonado?)
miércoles, mayo 16, 2007
Lemony Snicket
When you were very small, perhaps someone read to you the insipid story -the word "insipid" here means "not worth reading to someone"- of the Boy Who Cried Wolf. A very dull boy, you may remember, cried "Wolf!" when there was no wolf, and the gullible villagers ran to rescue him only to find the whole thing was a joke. Then he cried "Wolf!" when it wasn't a joke, and the villagers didn't come running, and the boy was eaten and the story, thank godness, was over.
The story's moral, of course, ought to be "Never live somewhere where wolves are running around loose", but whoever read you the story probably told you that the moral was not to lie. This is an absurd moral, for you and I both know that sometimes not only is good to lie, it is necessary to lie. For example, it was perfectly appropriate, after Violet left the Reptile Room, for Sunny to crawl over to the cage that held the Incredibly Deadly Viper, unlatch the cage, and begin screaming as loudly as she could even though nothing was really wrong
There is another story concerning wolves that somebody has probably read to you, which is just as absurd. I am talkning about Little Red Riding Hood, an extremely unpleasant little girl who, like the Boy Who Cried Wolf, insisted on intruding on the territory of dangerous animals. You will recall that the wolf, after being treate very rudely by Little Red Riding Hood, ate the little girl's grandmother and put on her clothing as a disguise. It is this aspect of the story that is the most ridiculous, becausse one would think that even a girl as dim-witted as Little Red Riding Hood could tell in an instant the difference between her grandmother and a wolf dressed in a nightgown and fuzzy slippers. If you know somebody very well, like your grandmother or your baby sister, you will know when they are real and when they are fake. This is why, as Sunny began to scream, Violet and Klaus could tell immediately that her scream was absolutely fake.
(Lemony Snicket - A series of unfortunate Events - The Reptile Room)
The story's moral, of course, ought to be "Never live somewhere where wolves are running around loose", but whoever read you the story probably told you that the moral was not to lie. This is an absurd moral, for you and I both know that sometimes not only is good to lie, it is necessary to lie. For example, it was perfectly appropriate, after Violet left the Reptile Room, for Sunny to crawl over to the cage that held the Incredibly Deadly Viper, unlatch the cage, and begin screaming as loudly as she could even though nothing was really wrong
There is another story concerning wolves that somebody has probably read to you, which is just as absurd. I am talkning about Little Red Riding Hood, an extremely unpleasant little girl who, like the Boy Who Cried Wolf, insisted on intruding on the territory of dangerous animals. You will recall that the wolf, after being treate very rudely by Little Red Riding Hood, ate the little girl's grandmother and put on her clothing as a disguise. It is this aspect of the story that is the most ridiculous, becausse one would think that even a girl as dim-witted as Little Red Riding Hood could tell in an instant the difference between her grandmother and a wolf dressed in a nightgown and fuzzy slippers. If you know somebody very well, like your grandmother or your baby sister, you will know when they are real and when they are fake. This is why, as Sunny began to scream, Violet and Klaus could tell immediately that her scream was absolutely fake.
(Lemony Snicket - A series of unfortunate Events - The Reptile Room)
lunes, mayo 14, 2007
Cruz
Querría decir algo fuerte.
Que uno de esta mesa es soplón.
O algo tipo "ustedes saben que estoy muy enfermo?"
O algo que lo arruine todo y a la vez parezca importante.
Que ofenda y desconfíe e irse a las trompadas.
Otra es poner la guita y las pistolas, arriba de esta misma mesa,
mirarse a los ojos y manotear.
Quién agarra la guita y quién las pistolas?
Se reparta la necesidad.
Como una cruz, de un palo depende el otro.
Pero la verdad es que no movemos un dedo.
Salvo cuidarnos las espaldas.
Porque no hay ni fierros ni plata ni nada.
Y pienso en los palos cruzados.
Y levanto la voz y pregunto:
"che este de River, Cruz juega en Holanda?"
(Pequeña Orquesta Reincidentes - Cruz)
Que uno de esta mesa es soplón.
O algo tipo "ustedes saben que estoy muy enfermo?"
O algo que lo arruine todo y a la vez parezca importante.
Que ofenda y desconfíe e irse a las trompadas.
Otra es poner la guita y las pistolas, arriba de esta misma mesa,
mirarse a los ojos y manotear.
Quién agarra la guita y quién las pistolas?
Se reparta la necesidad.
Como una cruz, de un palo depende el otro.
Pero la verdad es que no movemos un dedo.
Salvo cuidarnos las espaldas.
Porque no hay ni fierros ni plata ni nada.
Y pienso en los palos cruzados.
Y levanto la voz y pregunto:
"che este de River, Cruz juega en Holanda?"
(Pequeña Orquesta Reincidentes - Cruz)
jueves, mayo 10, 2007
Política editorial
Uno trata de tener una política editorial. Por el bien del lector. Creanló si quieren, y si no, no lo creanló. Pero uno trata. Dos por tres a uno se le ocurre publicar un comentario interesante, pero lo encuentra demasiado contaminado de realidad y dice no, los pocos lectores de este humilde blog buscan otra cosa. Rodia es un blog de literatura y magias afines, y hay que contenerse. Y uno está contento con su política editorial.
Uno tiene su ego también. Y entonces usa un software para analizar cuántas visitas hay, de dónde vienen, si vuelven o son nuevos, si aumentan. Y siente que eso es bueno, que ayuda a mejorar la experiencia del usuario, como se dice ahora.
La primer consulta en Google por las que los usuarios llegan a este blog es "rodia". La tercera es "disfraz de huevo frito".
Uno tiene su ego también. Y entonces usa un software para analizar cuántas visitas hay, de dónde vienen, si vuelven o son nuevos, si aumentan. Y siente que eso es bueno, que ayuda a mejorar la experiencia del usuario, como se dice ahora.
La primer consulta en Google por las que los usuarios llegan a este blog es "rodia". La tercera es "disfraz de huevo frito".
miércoles, mayo 02, 2007
Plagio
Inodoro: Eulogia, con el Mendieta, nos vamos a bailar chimichurri
Eulogia: ¿Qué es eso?
Inodoro: Como la salsa. Pero crioya.
Inodoro: Desde que el Pericón se baila suelto ya no nos gusta tanto
Eulogia: ¡Usté es un atorrante, borracho y mal entretenido, Pereyra!
Inodoro: Detayes...
(Fontanarrosa - Inodoro Pereyra)
Jack Sparrow: We are very much alike, you and I, I and you... us.
Elizabeth Swann: Oh. Except for a sense of honor and decency and a moral center. And personal hygiene.
Jack Sparrow: Trifles. (*)
(Pirates of the Caribbean: Dead Man's Chest)
* trifle: something of little value, substance, or importance (Merriam-Webster Online Dictionary)
Valentina aprende a hablar siguiendo una estrategia de análisis de corpus y de machine learning. Repite las cosas que oye en situaciones similares a aquellas en las que las oye, y mira para ver si la aplauden. Si la aplauden lo repite, si la miran feo o con desconcierto, simplemente no vuelve a repetirlo. Machine learning, lo usual.
***

***
Diego viene y me presta Buena puntería (es más lindo el nombre en inglés, Deadeye dick), pero la traducción no está mal, de este señor Kurt Vonnegut que, como decía en un post anterior, se me presentó gracias a su muerte, lo cual es una ironía bastante en línea con el contenido de este libro, que primero me pareció disparatado, luego desorejado, al final desparejo, pero que terminó siendo, para mí, memorable. Cuando leí las reseñas por ahí en la web, por supuesto, ninguna de las que encontré en esos lugares triviales como Amazon o cosas así (la web aun no está ni cerca de alcanzar a las críticas serias, y las críticas serias no están ni cerca de alcanzar a los buenos libros, gracias a dios), ninguna decía lo más importante de este libro, que consiste en: la vida no es absolutamente nada. Todo aquello por lo que nos matamos, no vale nada. Nimiedades. O, muchísimo mejor escrito:
La actriz que representaba a Celia podría preguntar por qué Dios la había puesto sobre la tierra.
Y entonces la voz, desde el fondo del teatro, diría con sonido grave y retumbante:
- Para reproducir. Ninguna otra cosa me interesa realmente a Mí. Todo lo demás son nimiedades
(Kurt Vonnegut - Buena puntería)
Eulogia: ¿Qué es eso?
Inodoro: Como la salsa. Pero crioya.
Inodoro: Desde que el Pericón se baila suelto ya no nos gusta tanto
Eulogia: ¡Usté es un atorrante, borracho y mal entretenido, Pereyra!
Inodoro: Detayes...
(Fontanarrosa - Inodoro Pereyra)
Jack Sparrow: We are very much alike, you and I, I and you... us.
Elizabeth Swann: Oh. Except for a sense of honor and decency and a moral center. And personal hygiene.
Jack Sparrow: Trifles. (*)
(Pirates of the Caribbean: Dead Man's Chest)
* trifle: something of little value, substance, or importance (Merriam-Webster Online Dictionary)
***Valentina aprende a hablar siguiendo una estrategia de análisis de corpus y de machine learning. Repite las cosas que oye en situaciones similares a aquellas en las que las oye, y mira para ver si la aplauden. Si la aplauden lo repite, si la miran feo o con desconcierto, simplemente no vuelve a repetirlo. Machine learning, lo usual.
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Diego viene y me presta Buena puntería (es más lindo el nombre en inglés, Deadeye dick), pero la traducción no está mal, de este señor Kurt Vonnegut que, como decía en un post anterior, se me presentó gracias a su muerte, lo cual es una ironía bastante en línea con el contenido de este libro, que primero me pareció disparatado, luego desorejado, al final desparejo, pero que terminó siendo, para mí, memorable. Cuando leí las reseñas por ahí en la web, por supuesto, ninguna de las que encontré en esos lugares triviales como Amazon o cosas así (la web aun no está ni cerca de alcanzar a las críticas serias, y las críticas serias no están ni cerca de alcanzar a los buenos libros, gracias a dios), ninguna decía lo más importante de este libro, que consiste en: la vida no es absolutamente nada. Todo aquello por lo que nos matamos, no vale nada. Nimiedades. O, muchísimo mejor escrito:
La actriz que representaba a Celia podría preguntar por qué Dios la había puesto sobre la tierra.
Y entonces la voz, desde el fondo del teatro, diría con sonido grave y retumbante:
- Para reproducir. Ninguna otra cosa me interesa realmente a Mí. Todo lo demás son nimiedades
(Kurt Vonnegut - Buena puntería)
miércoles, abril 25, 2007
... but words will never hurt me
Tu voz jugaba en mi silencio:
que soy tu paz -tabla en el mar-.
Y te dejé nombrar mis cosas, y mi valor.
Mis hombros fuertes, mis brazos cortos
eran tu abrigo y ahora decís
que ya no pueden entenderte, y te dejen ir.
Qué idioma es?
Qué ruido hablás?
Qué es lo que tengo que decir?
Las manos no sirven para arreglar
esas cosas que no se ven.
Sticks and stones may break my bones
but words will never hurt me.
Como le explico ahora a mi cuerpo
que te abrazó sin preguntar,
cómo se habla de una risa o de un olor.
Siento en mi piel, siento en la panza
que no hubo escudo para tu voz
sólo mis huesos me hacen creer que estoy de pie.
(Sticks and stones - Pequeña Orquesta Reincidentes)
***
El nuevo disco de Patti Smith, Twelve, tiene una versión de la maravillosa Smells like teen spirit que es aussi maravillosa. Hay más cosas. Un lujito.
***
Ella es el atajo que me lleva al cielo
sobre su mirada gris
Ya no quiero despertar
de este sueño azul.
(Atajo - Pequeña Orquesta Reincidentes)
que soy tu paz -tabla en el mar-.
Y te dejé nombrar mis cosas, y mi valor.
Mis hombros fuertes, mis brazos cortos
eran tu abrigo y ahora decís
que ya no pueden entenderte, y te dejen ir.
Qué idioma es?
Qué ruido hablás?
Qué es lo que tengo que decir?
Las manos no sirven para arreglar
esas cosas que no se ven.
Sticks and stones may break my bones
but words will never hurt me.
Como le explico ahora a mi cuerpo
que te abrazó sin preguntar,
cómo se habla de una risa o de un olor.
Siento en mi piel, siento en la panza
que no hubo escudo para tu voz
sólo mis huesos me hacen creer que estoy de pie.
(Sticks and stones - Pequeña Orquesta Reincidentes)
***
El nuevo disco de Patti Smith, Twelve, tiene una versión de la maravillosa Smells like teen spirit que es aussi maravillosa. Hay más cosas. Un lujito.
***
Ella es el atajo que me lleva al cielo
sobre su mirada gris
Ya no quiero despertar
de este sueño azul.
(Atajo - Pequeña Orquesta Reincidentes)
jueves, abril 19, 2007
All grammars leak
En la página 151 del libro este de los cuentos aparece La vida de Ma Parker de Katherine Mansfield. Es difícil (parece difícil) transmitir tantísimo dolor sin caer en exageraciones, cursilería o figuras que ya antes fueron dibujadas. Llevo leído tres veces este cuento, las tres veces he estado al borde de las lágrimas, cada vez lo encuentro perfecto. El color adicional que da el que la autora haya muerto jovencita, de tuberculosis y que haya sido medio loquita, no le agrega pero completa, valga el disparate.
***
Mi hermano me dice ayer "cuando los gurises sean un poco más grandes, me voy a dedicar a la cocina". Elemento a incorporar: no hay por qué cumplir todos los sueños hoy mismo.
***
El príncipe feliz de Oscar Wilde es, seguramente, uno de los mejores cuentos jamás escritos. No me gusta Oscar Wilde, pero las pocas cosas que de él he leído me parecen brillantes y de un humor al borde del sarcasmo, pero pasando por poquito.
***
Robert Louis Stevenson, Edgar Allan Poe, Mark Twain y probablemente Rudyard Kipling parecen una buena forma de interesar en la literatura de verdad a no practicantes o adolescentes. Después uno probablemente siga otros caminos. El juglar de la virgen es el primer cuento que leo de Anatole France, y me gusto mucho. Ídem con Una pasión en el desierto y Honoré de Balzac, pero no tanto. Tengo ganas de leer algo de Camus. Una novela, de ser posible; leer cuentos al final cansa un poco. Sobre todo si son de autores diferentes. A uno le cuesta acomodar el cuerpo.
***
The fact of grammar, a universal trait of language, is simply a generalized expression of the feeling that analogous concerpts and relations are most conveniently symbolized in analogous forms. Were a language ever completely "grammatical," it would be a perfect engine of conceptual expression. Unfortunately, or luckily, no language is tyrannically consistent. All grammars leak."
(Edward Sapir - 1921)
***
La Pequeña Orquesta Reincidentes viene y se descuelga con Capricho, un disco con unos covers impactantes. Sobre todo Heaven, es terrible tema de ese terrible disco de los Talking Heads que es Fear of Music. Después hay un par de covers que me hicieron averiguar en las versiones originales. Estoy en eso. Hablando de covers, el disco nuevo de Patti Smith, Twelve, son puros covers. Lindo.
***
—¡Qué extraño! Hubiera jurado que quedaba una cucharadita de cacao en la lata —explicó—. Y —añadió amablemente pero con firmeza—: siempre que tire alguna cosa dígamelo, ¿eh, señora Parker? —Y salió muy contento de sí mismo, convencido, en realidad, de haberle demostrado a la señora Parker que, bajo su aparente despiste, era tan observador como una mujer.
Se oyó el portazo. Ma Parker tomó la escoba y el trapo del polvo y se encaminó al dormitorio. Pero cuando empezó a hacer la cama, tirando de las sábanas, metiéndolas bien y alisándolas, el recuerdo del pequeño Lennie se hizo insoportable. ¿Por qué había tenido que sufrir tanto? Eso era lo que ella no podía comprender. ¿Por qué aquel angelito había tenido que hacer esfuerzos sobrehumanos por respirar, luchando por cada gota de aire? No tenía ningún sentido que un niño sufriese de aquel modo.
(Katherine Mansfield - La vida de Ma Parker)
***
Mi hermano me dice ayer "cuando los gurises sean un poco más grandes, me voy a dedicar a la cocina". Elemento a incorporar: no hay por qué cumplir todos los sueños hoy mismo.
***
El príncipe feliz de Oscar Wilde es, seguramente, uno de los mejores cuentos jamás escritos. No me gusta Oscar Wilde, pero las pocas cosas que de él he leído me parecen brillantes y de un humor al borde del sarcasmo, pero pasando por poquito.
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Robert Louis Stevenson, Edgar Allan Poe, Mark Twain y probablemente Rudyard Kipling parecen una buena forma de interesar en la literatura de verdad a no practicantes o adolescentes. Después uno probablemente siga otros caminos. El juglar de la virgen es el primer cuento que leo de Anatole France, y me gusto mucho. Ídem con Una pasión en el desierto y Honoré de Balzac, pero no tanto. Tengo ganas de leer algo de Camus. Una novela, de ser posible; leer cuentos al final cansa un poco. Sobre todo si son de autores diferentes. A uno le cuesta acomodar el cuerpo.
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The fact of grammar, a universal trait of language, is simply a generalized expression of the feeling that analogous concerpts and relations are most conveniently symbolized in analogous forms. Were a language ever completely "grammatical," it would be a perfect engine of conceptual expression. Unfortunately, or luckily, no language is tyrannically consistent. All grammars leak."
(Edward Sapir - 1921)
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La Pequeña Orquesta Reincidentes viene y se descuelga con Capricho, un disco con unos covers impactantes. Sobre todo Heaven, es terrible tema de ese terrible disco de los Talking Heads que es Fear of Music. Después hay un par de covers que me hicieron averiguar en las versiones originales. Estoy en eso. Hablando de covers, el disco nuevo de Patti Smith, Twelve, son puros covers. Lindo.
***
—¡Qué extraño! Hubiera jurado que quedaba una cucharadita de cacao en la lata —explicó—. Y —añadió amablemente pero con firmeza—: siempre que tire alguna cosa dígamelo, ¿eh, señora Parker? —Y salió muy contento de sí mismo, convencido, en realidad, de haberle demostrado a la señora Parker que, bajo su aparente despiste, era tan observador como una mujer.
Se oyó el portazo. Ma Parker tomó la escoba y el trapo del polvo y se encaminó al dormitorio. Pero cuando empezó a hacer la cama, tirando de las sábanas, metiéndolas bien y alisándolas, el recuerdo del pequeño Lennie se hizo insoportable. ¿Por qué había tenido que sufrir tanto? Eso era lo que ella no podía comprender. ¿Por qué aquel angelito había tenido que hacer esfuerzos sobrehumanos por respirar, luchando por cada gota de aire? No tenía ningún sentido que un niño sufriese de aquel modo.
(Katherine Mansfield - La vida de Ma Parker)
martes, abril 17, 2007
De muertes
Leo en un post de Benito (que volvió igual, lo que sea que eso signifique):
"Conozco a la muerte desde chiquito, pero no en circunstancias tan excepcionalmente tristes. Unos días antes había sucedido algo similar, o peor incluso: una chica adolescente había muerto en un accidente de tráfico cerca de Castillos. Su familia, de Rocha viajó hasta allí para reconocer el cuerpo, al regreso tuvieron un accidente en el que murió su otra hija. Son cosas imposibles de imaginar."
Benito dice "son cosas imposibles de imaginar". Y yo pienso: "otro que, como yo, no se atreve a decir qué situación más estúpida". Es tal el dolor que produce imaginar el dolor de ese hombre que se vuelve imposible. No puede ser que suceda eso, es estúpido. Hay, bueno, cosas imposibles de imaingar. En cada uno de estos casos pienso que no podría resistirlo. Borges dice en El Aleph que eso es soberbia. Pero estas estúpidas muertes, tan estúpidas como la de Gaudí, son de las pocas cosas que realmente funcionan como parábolas. Sigo pensando cosas, pero no puedo escribirlas.
***
Todo el mundo está hablando de Vonnegut ("todo el mundo",jeje) y yo que no he leído nada me siento husmeando. Un par de cosas publicadas hablan de que vale la pena. Leeremos.
***
Para los ávidos lectores, algunas impresiones de mi lectura de Grandes Cuentistas (colección Biblioteca Universal - Océano, para los que preguntaron) hasta el momento.
Historia del maestro de escuela lisiado y con la boca hendida de Las Mil y Una Noches: excelente. Graciosísimo. Absurdo.
Novellino - Novela VIII: si tuviera dos minutos más la transcribía, es muy cortita y muy buena. No tengo tal cosa.
Los cuentos del Decamerón no lograron trascender los tiempos para llegar hasta mí, v.g. no me gustaron, igual que El conde Lucanor.
Juan de Timoneda - De El Sobremesa y Alivio de Caminantes
Un tamborinero tenía una mujer tan contraria a su opinión, que nunca cosa que le rogaba podía acabar con ella que la hiciese. Una vez, yendo de un lugar para otro, porque había de tañer en unos desposorios, y ella caballera en un asno con su tamborino encima, al pasar un río díjole:
- Mujer, cantad; no tangáis el tamborino, que se espantará el asno.
Como si dijera táñelo, en ser en el río sonó el tamborino, y el asno espantándose púsose en el hondo, y echó vuestra mujer al río; y él por bien que quiso ayudarle no tuvo remedio. Viendo que se había ahogado, fuela a buscar río arriba. Díjole uno que estaba mirando:
- Buen hombre, ¿qué buscáis?
Respondió:
- Mi mujer que es ahogada.
- Señor, ¿y al contrario la habéis de buscar?
- Sí, señor; proque mi mujer siempre fue contraria a mis opiniones.
Ampliaremos
***
"Conozco a la muerte desde chiquito, pero no en circunstancias tan excepcionalmente tristes. Unos días antes había sucedido algo similar, o peor incluso: una chica adolescente había muerto en un accidente de tráfico cerca de Castillos. Su familia, de Rocha viajó hasta allí para reconocer el cuerpo, al regreso tuvieron un accidente en el que murió su otra hija. Son cosas imposibles de imaginar."
Benito dice "son cosas imposibles de imaginar". Y yo pienso: "otro que, como yo, no se atreve a decir qué situación más estúpida". Es tal el dolor que produce imaginar el dolor de ese hombre que se vuelve imposible. No puede ser que suceda eso, es estúpido. Hay, bueno, cosas imposibles de imaingar. En cada uno de estos casos pienso que no podría resistirlo. Borges dice en El Aleph que eso es soberbia. Pero estas estúpidas muertes, tan estúpidas como la de Gaudí, son de las pocas cosas que realmente funcionan como parábolas. Sigo pensando cosas, pero no puedo escribirlas.
***
Todo el mundo está hablando de Vonnegut ("todo el mundo",jeje) y yo que no he leído nada me siento husmeando. Un par de cosas publicadas hablan de que vale la pena. Leeremos.
***
Para los ávidos lectores, algunas impresiones de mi lectura de Grandes Cuentistas (colección Biblioteca Universal - Océano, para los que preguntaron) hasta el momento.
Historia del maestro de escuela lisiado y con la boca hendida de Las Mil y Una Noches: excelente. Graciosísimo. Absurdo.
Novellino - Novela VIII: si tuviera dos minutos más la transcribía, es muy cortita y muy buena. No tengo tal cosa.
Los cuentos del Decamerón no lograron trascender los tiempos para llegar hasta mí, v.g. no me gustaron, igual que El conde Lucanor.
Juan de Timoneda - De El Sobremesa y Alivio de Caminantes
Un tamborinero tenía una mujer tan contraria a su opinión, que nunca cosa que le rogaba podía acabar con ella que la hiciese. Una vez, yendo de un lugar para otro, porque había de tañer en unos desposorios, y ella caballera en un asno con su tamborino encima, al pasar un río díjole:
- Mujer, cantad; no tangáis el tamborino, que se espantará el asno.
Como si dijera táñelo, en ser en el río sonó el tamborino, y el asno espantándose púsose en el hondo, y echó vuestra mujer al río; y él por bien que quiso ayudarle no tuvo remedio. Viendo que se había ahogado, fuela a buscar río arriba. Díjole uno que estaba mirando:
- Buen hombre, ¿qué buscáis?
Respondió:
- Mi mujer que es ahogada.
- Señor, ¿y al contrario la habéis de buscar?
- Sí, señor; proque mi mujer siempre fue contraria a mis opiniones.
Ampliaremos
***
martes, abril 10, 2007
Mágico Kawabata
Yasunari Kawabata fue el mentor de Yukio Mishima . Parece que el segundo es más conocido que el primero, pero para mí no resiste la comparación. Diego dice que es que no lo entiendo, pero yo creo que lo entiendo y que nada, que no resiste la comparación. El marino que perdió la gracia del mar es una buena historia, pero punto. Para mí punto. En cambio El sonido de la montaña es, diosmío, un universo donde todo está por conocerse, tan asombrosamente humano como intangible. Y ese señor que lo protagoniza es uno de los personajes más mágicos que me ha tocado leer, y no es el único. Kawabata pasa la prueba del azar, y lo ensayo, página 58:
-Encantada, pero no esta noche. No con esta ropa.
- No, esta noche no.
Eiko vestía una blusa blanca y llevaba un moño blanco en el cabello.
Muy a menudo se ponía blusas blancas y, tal vez, el moño blanco, bastante voluminoso, aumentaba el efecto luminoso. El cabello estaba recogido atrás. Se diría que estaba apropiadamente vestida para una tempestad.
La línea del nacimiento de la cabellera era límpida y trazaba una curva graciosa detrás de las orejas. El cabello enmarcaba con nitidez la piel que, por lo general, escondía.
Su pollera era de lana, de color azul marino, con aspecto de gastada.
Vestida de ese modo, no se percibían sus senos diminutos
(Yasunari Kawabata - El sonido de la montaña)
***
Tengo un amigo en París y tengo un amigo que cumple años mañana. Las frases adjetivas son una excusa para jactarme de su amistad.
***
Dans mon jardin, Y'a des avions, il y a des trains, des contrôleurs dans le souterrain, des autoroutes et des chemins, il y a la bécane de mon frangin,
Dans mon jardin, moi je voudrais bien, qu'il y est une fleur dans mon jardin,
Qu'il y est une fleur dans mon jardin.
(Manu Chao - Le p'tit jardin)
***
Tengo un libro de "grandes cuentistas" o una cosa así. Por ahora pude hojearlo, y revisar lo bien hecho que está El gato con botas y repasar el cuento este de la carta escondida de Allan Poe, ese escritor de protonovelas de detectives, o prenovelas de detectives, yo que se. Después cuento.
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-Encantada, pero no esta noche. No con esta ropa.
- No, esta noche no.
Eiko vestía una blusa blanca y llevaba un moño blanco en el cabello.
Muy a menudo se ponía blusas blancas y, tal vez, el moño blanco, bastante voluminoso, aumentaba el efecto luminoso. El cabello estaba recogido atrás. Se diría que estaba apropiadamente vestida para una tempestad.
La línea del nacimiento de la cabellera era límpida y trazaba una curva graciosa detrás de las orejas. El cabello enmarcaba con nitidez la piel que, por lo general, escondía.
Su pollera era de lana, de color azul marino, con aspecto de gastada.
Vestida de ese modo, no se percibían sus senos diminutos
(Yasunari Kawabata - El sonido de la montaña)
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Tengo un amigo en París y tengo un amigo que cumple años mañana. Las frases adjetivas son una excusa para jactarme de su amistad.
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Dans mon jardin, Y'a des avions, il y a des trains, des contrôleurs dans le souterrain, des autoroutes et des chemins, il y a la bécane de mon frangin,
Dans mon jardin, moi je voudrais bien, qu'il y est une fleur dans mon jardin,
Qu'il y est une fleur dans mon jardin.
(Manu Chao - Le p'tit jardin)
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Tengo un libro de "grandes cuentistas" o una cosa así. Por ahora pude hojearlo, y revisar lo bien hecho que está El gato con botas y repasar el cuento este de la carta escondida de Allan Poe, ese escritor de protonovelas de detectives, o prenovelas de detectives, yo que se. Después cuento.
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