lunes, agosto 24, 2009

Largo al factótum

Mientras todo el mundo anda por ahí diciendo por qué sus nostalgias son mejores que las otras (como hace Benito en su último post, que no está bien, y como hace circe, que tampoco, y como hace jahey que está mejor, bastante mejor, pero muy por debajo de sí mismo, y refiero al post del mono, que no me gusta pero reconozco), yo prefiero hacer lo que hago siempre: comentar cosas que sólo me interesan a mí, para que quienes esto leen sepan en qué ando, sin esperar nada que les interese, porque son todos ellos muy egocéntricos o yo lo soy o andá a saber.

El viernes pasado fuimos con Verónica a ver El barbero de Sevilla al teatro Solís. Es bueno tener a mi edad una experiencia de esas, que le hacen preguntarse qué puta estaba haciendo hasta ahora y cuándo es la próxima ópera, que quiero ir, porque esto es como un género óptimo, y porque tengo que ir a ver una tragedia ya, Turandot digamos, nessun dorma. Baste decir que cuando Rosina cantaba Una voce poco fa me embargaba esa emoción que sólo los Redondos, o Fernando Cabrera podían transmitirme... y probablemente con creces. Y estamos hablando de una comedia..

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Está complicado lidiar con Deathproof, ese rotundo fracaso de Tarantino. Esta terminando por concluir que era una porquería, que no eran más que mujeres haciendo diálogos de Tarantino, que no pegaban mucho, que no eran más que referencias y autorreferencias con una música excelente como siempre, con Kurt Russell haciendo en forma perfecta un personaje horrible, y las chicas sin aristas y la película es peliculita, hasta que el final me hizo ver que todo era para algo y que al final sigo del lado de Tarantino, que es mucho más mucho más inteligente que sus críticos (por no hablar de sus fanáticos, como yo). Deathproof es, al final, una película fallida, igual que Del crepúsculo al amanecer, pero fallida con gracia, tal vez con más gracia que Del crepúsculo al amanecer.

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Después muy bien John Cusack en Grosse Pointe Blank, y la mina también. Y la hermana Joan también. The filth and the fury merece ser visto por los Pistols pero no sé si por Temple.

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Libro interesantes: All of statistics, lo estaba buscando hace tiempo, justo a mi alcance. Por el costado de Swan, probablemente me lleve años, pero estará ahí esperando. Releí El hombre que fue Jueves, y (vaya) tuve nostalgia de cuando lo leí por primera vez, descubriendo por primera vez esa sensación magnífica de saber que uno está frente a algo que trasciende, que está del otro lado de esa línea. Algo único. Últimamente Visualizing data, un libro de un tal Ben Fry que no es gran cosa, pero me está enloqueciendo lo que puede llegar a ser.

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Están dando en Montevideo Huis clos, uno de los pocos libros que tengo esperando ser comprados de Sartre. A ver si voy.

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No sé por qué no tengo nada de decir de mi periplo con escalas y sin amigos. Tal vez una recomendación: cuando vayan a un museo, no recorran secuencial. Vayan a lo que más les llama la atención de entrada. Y después deambulen. Creo que paga.

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Esta foto es de uno de los lugares situaciones más hermosos que he visto:



La foto no es buena, pero busquen un día la calle Mira el río baja y la Plaza del Campillo del Mundo Nuevo, en el Rastro, un domingo, y tal vez nostalgien de mí.

jueves, agosto 20, 2009

Una actitud humilde y vigilante

Cada problema [..] debería encararse con una especie de ingenuidad, no con ánimo de ser original, sino con una actitud humilde y vigilante. Pensarlo de nuevo, con el acervo básico que es ya patrimonio de todos los hombres, pero sin dejarnos enredar en los detalles resueltos por otros, y para situaciones que tienen muy poco que ver con las nuestras

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No se trata, pues, de apego reaccionario y sentimental a técnicas superadas, no; se trata de no caer en la otra actitud, aún más sentimental, de la adoración de la riqueza y la eficacia mecánica de los países desarrollados. Porque es muy fácil caer en estas admiraciones sin sentido: recuerdo la fruición casi religiosa con que un amigo arquitecto me describía una fachada que había visto en Alemania, de 100 m de largo, con cristales ahumados, con el perfil de sostén detrás, en los que no se veía "ni una junta, de modo que parecía un solo cristal sin herrería". Esto lo producía una embriaguez casi religiosa, por un hecho de escaso valor, sin dificultad técnica verdadera y sin significación como hecho artístico.Contra esta seducción del poder, la riqueza y la eficiencia sin contenido, debemos reaccionar. Creo que ese riesgo ya es menos grave, en este momento de la historia de nuestros países, que han adquirido una conciencia política que no tenían, de lo que
significa la explotación del mundo que hacen los poderosos. Debemos salir del subdesarrollo, pero de una manera humana y nuestra, sin copiar ni los procesos, ni las técnicas, mas que cuando nos sea absolutamente indispensable, por urgencias ilevantables. La actitud primaria debe ser repensarlo todo. Por eso creo que,contrariamente a lo que se suele creer, es fundamental la investigación y la meditación personal sobre los fundamentos de todas las cosas. Si queremos formar ingenieros, no debemos formar jóvenes que manejen tablas y manuales de los que desconocen el fundamento, sino al contrario, darles una base sólida en esos fundamentos científicos de su carrera, y, además, mediante cursos de proyecto o taller, enseñarles a usar esos fundamentos.

Incluso políticamente, es ésta la única manera de asegurar esa independencia de las naciones pobres, que es quizá el más gigantesco hecho político de nuestro tiempo"


Dieste, Eladio. Introducción a la teoría, Montevideo, Uruguay, Facultad de Arquitectura, 1998.


[via Tom]

sábado, agosto 08, 2009

Girlie so groovy, I want you to know

Esto es más que nada un exorcismo. Después de quedarme suspendido dieciseis minutos viendo por primera vez Un chien andalou en el museo Reina Sofía, y de estar no sé cuánto más tarareando la musiquita (tara ra ra raaa), no puedo ahora sacarme de la cabeza Debaser.


Un chien Andalou (1928)


Got me a movie
I want you to know
Slicing up eyeballs
I want you to know
Girlie so groovy
I want you to know
Don't know about you
But I am un chien Andalusia


(Pixies - Debaser)

sábado, julio 11, 2009

Reformular.

Recomiendo ver, sin miedos ni aprensiones, el sitio www.pepetalcuales.com. Había yo "leído" sus entradas en forma indirecta, vía las citas de los medios periodísticos, o vía las respuestas de afectados. Es asombrosa la diferencia en calidad y claridad de unas y otras. Y dice ahí cosas que siempre supimos pero que, de tan respetuosos o dueños de una linda cola de paja, nunca comentamos. Era hora. Ahí está lo que se viene. Creo que, con un poquito de suerte, será bastante mejor que lo que tenemos.

Imagino que va a doler. Igual, si puedo, colaboro.

jueves, julio 02, 2009

Brings the dawn in

Uno: Beck me hizo llorar con este cover de Sunday Morning, primer thema del disco de la banana de la Velvet Underground. Cuando voy a buscar el link a la página de Beck, me encuentro que ya va por Femme fatale, y en esta máquina no tengo sonido. Todo esto es demasiado bueno.





Dos: quiero quiero quiero Minotaur, de los Pixies.

Tres: Tomás me hizo llegar esto, sobre textos del Negro Fontanarrosa. No es el mejor cuento de Fontanarrosa. Fontanarrosa era mejor guionando a sus dibujitos que haciendo cuentos. Dicho todo esto, los cuentos de Fontanarrosa son buenísimos, y esto que me hizo llegar Tomás, también. Ya tengo personaje para la tercera biografía.

viernes, junio 26, 2009

No me vengan con socialismos

Esto me pone muy violento. Me parece tan horrendo como, supongo, le parecen a mucha gente las noticias de crónica roja, que a mí ni fu ni fa. Algo hay que hacer. No podemos quedarnos quietos. Algo está muy mal en la sociedad uruguaya. Hablo en serio. Tengo hijos chiquitos. Y en este momento siento que a los periodistas de crónica roja, y a los dueños de los canales en que trabajan, hay que matarlos a todos. No los veo como humanos, sino como una amenaza a la sociedad establecida, a los principios sociales básicos.

http://www.180.com.uy/articulo/Violacion-o-paspadura

martes, mayo 12, 2009

Esa eternidad irrisoria

"Mi campo --dijo Goethe-- es el tiempo." He aquí la palabra absurda. ¿Qué es, en efecto, el hombre absurdo? El que, sin negar lo eterno, no hace nada por él. No es que la nostalgia le sea ajena. Pero prefiere a ella su valor y su razonamiento. El primero le enseña a vivir sin apelación y a satisfacerse con lo que tiene, el segundo le enseña sus límites. Seguro de su libertad a plazo, de su rebelión sin futuro y de su conciencia perecedera, prosigue su aventura en el tiempo de la vida. Ahí está su campo, ahí su acción, que sustrae a todo juicio excepto el suyo. Una vida más grande no puede significar para él otra vida. Sería deshonesto. No me refiero aquí a esa eternidad irriosoria que se llama posteridad. Madame Roland se remitía a ella. Esa imprudencia recibió su lección. La posteridad cita de buen grado la frase, pero se olvida de juzgarla. A la posteridad Madame Roland le es indiferente.

No se trata de disertar sobre la moral. He visto a personas que obraban mal con mucha moral y todos los días compruebo que la honradez no necesita reglas. El hombre absurdo sólo puede admitir una moral, la que no se separa de Dios: la que se dicta. Pero él vive justamente al margen de ese Dios. En cuando a las otras morales (e incluso también al inmoralismo), el hombre absurdo no ve en ellas sino justificaciones y no tiene nada que justificar. Aquí parto del principio de su inocencia.

***

Sísifo me interesa durante ese regreso, esa pausa. ¡Un rostro que pena tan cereca de las piedras es ya de piedra! Veo a ese hombre bajar con pasos pesados aunque regulares hacia el tormento cuyo fin no conocerá. Esa hora que es como un respiro y que se repite con tanta seguridad como su desgracia, esa hora es la de la conciencia. En cada uno de esos instantes, cuando abandona las cimas y se hunde poco a poco hacia la guarida de los dioses, Sísifo es superior a su destino. Es más fuerte que su roca.


(Albert Camus - El mito de Sísifo)

martes, abril 14, 2009

Marinette

Con Valentina nos hemos vuelto adictos a esta canción, en su versión de Luis Pescetti (atención, estimada circe, creo que este señor está en su línea de sensibilidad y supongo que, por extrapolación, en la de sus sobrinos; tome nota, hágame caso). Buscando en la amiga wikipedia, me entero que es una versión de Georges Brassens (atención, estimado jahey, creo que este señor está en su línea de sensibilidad; tome nota, hágame caso).


Quand j'ai couru chanter ma p'tit' chanson pour Marinette
La belle, la traîtresse était allée à l'opéra
Avec ma p'tit' chanson, j'avais l'air d'un con, ma mère
Avec ma p'tit' chanson, j'avais l'air d'un con

Quand j'ai couru porter mon pot d'moutarde à Marinette
La belle, la traîtresse avait déjà fini d'dîner
Avec mon petit pot, j'avais l'air d'un con, ma mère
Avec mon petit pot, j'avais l'air d'un con

Quand j'offris pour étrenne un'bicyclette à Marinette
La belle, la traîtresse avait acheté une auto
Avec mon p'tit vélo, j'avais l'air d'un con, ma mère
Avec mon p'tit vélo, j'avais l'air d'un con

Quand j'ai couru tout chose au rendez-vous de Marinette
La bell' disait: "J't'adore" à un sal' typ' qui l'embrassait
Avec mon bouquet d'fleurs, j'avais l'air d'un con, ma mère
Avec mon bouquet d'fleurs, j'avais l'air d'un con

Quand j'ai couru brûler la p'tit' cervelle à Marinette
La belle était déjà morte d'un rhume mal placé
Avec mon revolver, j'avais l'air d'un con, ma mère
Avec mon revolver, j'avais l'air d'un con

Quand j'ai couru lugubre à l'enterr'ment de Marinette
La belle, la traîtresse était déjà ressuscitée
Avec ma p'tit' couronn', j'avais l'air d'un con, ma mère
Avec ma p'tit' couronn', j'avais l'air d'un con

(Georges Brassens - Marinette)

viernes, abril 03, 2009

Segunda biografía: Alan Turing

Alan Mathison Turing se llamaba el hombre que inventó la computación. Sh. Fue él. Punto.

Sólo Alan Turing podía escribir un artículo que empezara  I Propose to consider the question, "Can machines think?"  y que valiera la pena.  Ese artículo inventó el Test de Turing, y con él la Inteligencia Artificial.

Alan Turing escribió, antes, otro artículo que se llamaba "On Computable Numbers with an Application to the Entscheidungsproblem" y donde, al mismo tiempo, inventaba unos increíbles aparatitos que se llamaban "Máquinas de Turing", los daba como representaciones aceptables de lo que consideramos computable, y mostraba que, bueno, tenían sus limitaciones.  Y otras cosas más, también, como el concepto de Máquina Universal, aquella que puede simular la ejecución de culalquier otra (estoy pensando que Borges llegó temprano, porque con estos conceptos se hacía una fiesta). Eso fue antes de doctorarse. 

Alan Turing estuvo en Bletchey Park rompiendo códigos alemanes, entre ellos los de la maravillosa Enigma.

Hasta aquí no había computadoras. 

A Alan Turing, todos los saben, lo condenaron por homosexual. Murió el 8 de junio de 1954, a los 42 años. Se suicidó. 

(En mi trabajo, si quiero ir a una página que tiene el texto completo de "Computing Machinery and Intelligence", un producto me dice que no puedo verlo, porque podría contener pornografía. Sigue una más bien esperable serie de reflexiones sobre lo poco que se ha avanzado en el temita este de la Inteligencia Artificial.  Chapeau, Turing)

martes, marzo 24, 2009

Primera biografía: Alfredo Zitarrosa

Alfredo Zitarrosa era hijo natural de Blanca Iribarne, que lo tuvo a los 19 años, y que lo anotó Alfredo Iribarne. Yo pensaba que Zitarrosa era su nombre artístico pero no, Zitarrosa era el apellido del luego esposo de su madre. Eso dice la wikipedia, y también dice que nació en el Pereira Rossell, y que vivió en Yaguarón al 1021 (mañana o pasado paso).

Es poco probable que haya alguien que no lo considere el mejor cantante uruguayo que haya existido. Yo diría que si usted no comparte esta afirmación, usted es un ignorante. Si usted no sabe quién es Zitarrosa, tal hecho habla muy mal de usted. Si a usted no le gusta Zitarrosa, intente matarse. Ni dios lo va a perdonar.

Alfredo Zitarrosa, dicen todos, era un profesional. Buscaba la perfección en cada canción.

Una vez lo leí diciendo que había ido a un psicoanalista y que había descubierto que su problema principal era con el dinero. Alfredo Zitarrosa cobraba caro. Decía que su trabajo valía.

De Alfredo Zitarrosa es la más soberbia canción uruguaya, Guitarra Negra. Cantada por Zitarrosa, claro.

Con Muchacha Campesina puede hacerme llorar. 

Nunca lo vi en vivo. Lo más cerca que estuve fue en el homenaje a cinco años de su muerte, cuando fuimos con mi hermano al Parque Batlle, del Obelisco para adentro, a escuchar a muchos decir que era el mejor, y hacer lo que podían cantando las canciones que él elevaba por encima de sus propias aspiraciones. Esa vez, Daniel Viglietti cantó la bellísima Yo sé quién soy.

jueves, marzo 19, 2009

Cortés, irónico, impasible

Así presenta Albert Camus a Antón Grigoreiev, el narrador de su versión de Los endemoniados, de Dostoyevski.

Me puse a pensar otro conjunto de adjetivos combinados con tanta precisión y música. Lo más cerca que llegué fue al lánguidos, impalpables de Los Redondos.

Escucho ofertas.

sábado, febrero 28, 2009

Verosimilitud

Santos: - Puede parecer inverosímil
Ravenna: - Si está bien hecho, no

(Los simuladores - Capítulo 11, primera temporada: "El colaborador foráneo")

Soy un admirador irrestricto, maravillado (ya que estoy) de Los simuladores. Ayer descubrí (viendo la reposición, por suerte, por verano) que el diálogo que empieza esto (más allá de la redundancia, supongo imprevista, aunque no podría asegurarlo) explica bastante bien la gracia de la serie: la ficción en la ficción, siendo la primera menos verosímil que la segunda, pero no mucho. Más que las constantes referencias al cine y a la literatura, más que el humor (que a veces creo que llega a lo memorable). Llegan al increíble logro de suspender la realidad dos veces, a pesar de lo burdo de ambas ficciones. Nadie cree en lo que está viendo, pero un poquito sí. Como en esas películas de Bruce Lee donde se ven los piolines. Mejor, como en Kill Bill, donde los piolines se ven a propósito, homenaje o no, andá a saber. Hasta el manejo preciso de la sobreactuación (no son Los simuladores tan buenos actores como los que encarnan a Los simuladores, que tampoco son tan buenos, digámoslo) juega a favor. Leía una vez que Szifrón exige a los actores un respeto religioso a los diálogos, como Gasalla, como Zitarrosa.

La segunda temporada es bastante menos que la primera, curiosamente porque se tiñe a veces de un afán de verosimilitud. Ya no sólo hay ficción en la ficción, sino ficción nomás, y ahí la receta se queda un poco (aunque no es poco, aunque es mejor, mucho mejor que muchos). Curiosamente, en esta segunda temporada está (para mi gusto) el mejor capítulo, aquel en el que engañan al FBI. Sólo a quien se ha convertido a esta religión puede parecerle este capítulo algo menos que un reverendo disparate que merece abandonar su iba a decir lectura al ratito de entrar en la trama.

Como toda crítica, esta crítica es mucho menos que lo criticado, y quedan muchas aristas que ahora se me ocurren, como la construcción casi esquemática de los personajes, o el manejo de los leitmotivs. Los simuladores tienen bastante para explicar cómo surge un objeto de culto.

En esta noche amarga, cansada, me gusta pensar en Los Simuladores como una suspensión de la realidad, para quedarme en un universo óptimo. Como hacen los buenos libros.

Addendum, dos minutos después: no toda crítica es menos que lo criticado. Es bravo escapar de los lugares comunes,¿no?

miércoles, febrero 18, 2009

Sobre ideales, idealismos, Kung Fu Panda y el monumento a Alan Turing,

Fue un placer ver Kung Fu Panda. Esperaba mucho de los creadores de la excelente Madagascar, y me quedé con más. Po se luce, sobre todo, por lo maravillable. Debe verse su ingreso a la Sala de los Héroes (una cosa así) y su encuentro con el Jarrón de los Guerreros Susurrantes.  Me gusta que Po se maraville tan fácilmente. El escepticismo es la más fácil de las posiciones. Po no tiene reparos a su fe, y no se rinde. Y termina siendo el mismo que comenzó, y esta película no sé si es una burla o (más probablemente) un homenaje a esas figuras chinas, maestros de sabiduría milenaria y qué se yo. No sé bien. Pero me sentí maravillado, como Po en la Sala esa.

***

El otro día vi una foto de alguien junto a la estatua de Alan Turing en Manchester, según el título "discutiendo algunos temitas pendientes", y me dio ganas de ir y hacer lo mismo. Como mi foto con Joyce, como mi foto con Sarte, creo que mis destinos más queridos están asociados a Historia más que a Geografía. Por eso, de París, creo que me gustaron más que nada los cementerios, o Notre Dame que, bueno, Hugo y eso.

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Hablando de maravillas y idealismos: La peste. Pah. ¿Cómo decirlo? Camus la descose. No sé, creo que lo mejor es que cite un parrafito:

Poco después del sermón empezaron los calores. Estábamos a fines del mes de junio. Al día siguiente de las lluvías tardías que habían señalado el domingo del sermón, el verano estalló, de golpe, en el cielo y sobre las casas. Se levantó primero un gran viento abrasador que sopló durante veinticuatro horas y resecó las paredes. El sol se afincó. Olas ininterrumpidas de calor y de luz inundaron la ciudad a lo largo del día. Fuera de las calles de soportales y de los departamentos parecía que no había un solo punto en la ciudad que no estuviese situado en medio de la reverberación más cegadora. El sol perseguía a nustros conciudadanos por todos los rincones de las calles, y si se paraban, entonces les pegaba fuerte. Como aquellos calores coincidieron con un aumento vertical del número de vícticmas que alcanzó a cerca de setecientas por semana, una especie de abatimiento se apoderó de la ciudad. Por los barrios extremos, por las callejuelas de casas con terrazas, la animación decreció y en aquellos barrios en los que las gentes vivían siempre en las aceras, todas las puertas estaban cerradas y echadas las persianas, sin que se pudiera saber si era de la peste o del sol de lo que procueraban protegerse. De algunas casas, sin embargo, salían gemidos. Al principio cuando esto sucedía se veía a los curiosos detenerse en la calle a escuchar. Pero espués de tan continuada alarma pareció que el corazón de todos se hubiese endurecido, y todos pasaban o vivían al lado de aquellos lamentos como si fuesen el lenguaje natural de los hombres.

(Albert Camus - La peste).

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Empecé El lobo estepario. Hasta la página treinta y cuatro. No me gustó nada nada. No encontré poesía... no encontré nada. Abandoné, y esta vez no creo que se me de por volver. Ahora me compré El mito de Sísifo.

***

Diego me manda bajo el subject "Un viejo amigo" este link. Kawabata deber ser el mejor escritor que conozco. Y, claro, no logro explicar bien por qué.

Y su pobre y terrible amor

Para todos aquellos, por el contrario, que se habían dirigido pasando por encima del hombre hacia algo que ni siquiera imaginaban, no había habido respuesta. Tarrou parecía haber alcanzado esa paz difícil de que hablaba, pero sólo la había encontrado en la muerte, cuando ya no podía servirle de nada. Si otros, a los que Rieux veía en los umbrales de sus casas, al caer la luz, enlazados con todas sus fuerzas y mirándose con arrebato, habían obtenido lo que querían, es porque habían pedido lo único que dependía de ellos. Y Rieux al doblar la esquina de la calle de Grand y Cottard pensaba que era justo que, al menos de cuando en cuando, la dicha llegara a recompensar a los que les basta el hombre y su pobre y terrible amor.

(Albert Camus - La peste)

miércoles, febrero 04, 2009

El cielo puede esperar

Escuchamos tres veces (uno, dos, tres), Carretera perdida, de los Buitres después de la una (costumbre inaceptable de mi amigo jahey que Valentina comparte). Bastante en silencio, paladeamos los versos y yo pienso en lo que ahora escribo, y en algunas cosas más.


Tan fácil, fácil, no es
horizonte lejano
correr y correr
el día que no llega
dura es la noche en soledad
pero el hombre que mira lejos no aprende a ver


En el año 91 yo iniciaba el camino hacia los treinta cigarrillos diarios, tenía el pelo largo y graciosamente rizado, y escuchaba a buitres cuando (como dice diego), Peluffo imitaba a Elvis y cantaba tangos, Sergio decía que la plegaria del cuchillo era el himno del rock nacional y yo casi podía llorar con afuera la lluvia.

Estás parada en el umbral
divina, furiosa, dispuesta a matar
una daga y una estrella del fondo del mar
vi tus lágrimas de dolor y de placer


En la carretera, mi hija canta llevo tanto tiempo esperando este momento pero no, hace mucho que no sé de sergio y yo todavía no puedo permitirme pensar que hay mejor canción que la plegaria del cuchillo.

Ahora estamos aquí
carretera perdida
camino sin fin


Entre Castillos y Aguas Dulces, la ruta 10 abre palmeras en abanico.

Se estrellan en la pared
las flores, los vasos, la risa, la hiel
Preguntaste por qué te quiero
y un viento azul... nos lleva a los dos
Carretera perdida
Dorado de amor


Tal vez sí. Tal vez tengan razón. Tal vez el contexto ayuda al arte. Tres botellas de vino por el suelo.

Yo conozco al boxeador
que besa la lona y escupe la cruz
se arrastra hasta la esquina
susurra al oído de su entrenador:
!Agua fresca en las heridas y aire, por favor!


17 años después, me van quedando los Buitres. Uno tiene que hacer honor a sus lágrimas.

Tan fácil, fácil, no es
horizonte lejano, correr y correr
historias que no acaban bien, ni mal
transcurren nomás
los amantes siempre quieren su propia canción


Mis hijos tienen el pelo graciosamente rizado. Iba a agregar que su pediatra se llama Gabriel, pero van a decir que soy un cholulo, así que lo borro. No es bueno que los símbolos se contaminen de realidad.


Hoy cantamos aquí
carretera perdida en otro país


Ya tengo otro texto sobre dónde ideales, idealismos, Kung Fu Panda y el monumento a Alan Turing, pero será para la próxima.

sábado, diciembre 20, 2008

De donde mella más.


Los que te busquen,
los que te encuentren sabrán
de dónde me llamás.

Nadie te escucha,
nadie en quien pueda confiar
de donde mella más.

No puedo verte
desde mi vida sin sal,
¿de dónde me llamás?

Con mis temblores
de otoños sin terminar.

Te oigo toser, te oigo llegar...


(De donde mella más - Pequeña Orquesta Reincidentes)

jueves, octubre 23, 2008

Thou whoreson zed, thou unnecessary letter

Tenía hasta el momento dividida a la gente en tres, en lo que tiene que ver con su relación con los libros: los que sólo aman su contenido (como yo) los que aman su forma y su contenido (como los pocos lectores de este blog, como Borges y como Bioy) y los que no les interesa (como todo el mundo).

El sábado pasado agregué una categoría más: los mercaderes (como la señora de la librería Yenny del Shopping Punta Carretas de la ciudad de Montevideo Uruguay, que vino presurosa y preocupada a decirme "le pido que no deje a los niños solos con los libros, porque los tengo para la venta").

No se me ocurre otra cosa que la frase del título, gentileza de un inglés amigo de este blog, desde King Lear, libro que la vieja de mierda esta seguro no sabe ni que existe.

martes, setiembre 30, 2008

Perspectivas

"No Congress of the United States ever assembled, on surveying the state of the Union, has met with a more pleasing prospect than that which appears at the present time. In the domestic field there is tranquility and contentment, harmonious relations between management and wage earner, freedom from industrial strife, and the highest record of years of prosperity. In the foreign field there is peace, the good will which comes from mutual understanding, and the knowledge that the problems which a short time ago appeared so ominous are yielding to the touch of manifest friendship. The great wealth created by our enterprise and industry, and saved by our economy, has had the widest distribution among our own people, and has gone out in a steady stream to serve the charity and the business of the world. The requirements of existence have passed beyond the standard of necessity into the region of luxury. Enlarging production is consumed by an increasing demand at hom6 and ail expanding commerce abroad. The country can regard the present with satisfaction and anticipate the future with optimism."

(Presidente Calvin Coolidge, Sixth State of the Union Address, 4 de diciembre de 1928)

(vía el libro "Historia del Siglo Veinte" de Eric Hobsbawm, que estoy reconsumiendo 14 años después de que lo compraramos a media con mi hermano cuando comprar libros así tan gordos y tan nuevos era todo un esfuerzo, que tiene un nombre en inglés muuucho más lindo --"The Age of Extremes"-- y que está bárbaro. Veo sonreír a mi amigo jahey: esto no es ficción, lo reconozco. Y reconozco que me dan ganas de leer más. Y que pienso en realidad hacerlo9.