jueves, octubre 23, 2008

Thou whoreson zed, thou unnecessary letter

Tenía hasta el momento dividida a la gente en tres, en lo que tiene que ver con su relación con los libros: los que sólo aman su contenido (como yo) los que aman su forma y su contenido (como los pocos lectores de este blog, como Borges y como Bioy) y los que no les interesa (como todo el mundo).

El sábado pasado agregué una categoría más: los mercaderes (como la señora de la librería Yenny del Shopping Punta Carretas de la ciudad de Montevideo Uruguay, que vino presurosa y preocupada a decirme "le pido que no deje a los niños solos con los libros, porque los tengo para la venta").

No se me ocurre otra cosa que la frase del título, gentileza de un inglés amigo de este blog, desde King Lear, libro que la vieja de mierda esta seguro no sabe ni que existe.

10 comentarios:

krahd dijo...

"solos", sin la tilde.
Gracias.

Rodia dijo...

era muy bruta

Circe dijo...

no sé.

Si fuera mercader-mercader, dejaría que el niño mastique un par de hojas y después te lo haría pagar.

Marcos dijo...

Gracias, había perdido la letra y no la encontraba en ninguna parte, el disco lo tuve cuando tenía un pasado, bastante después que la aludida Cecilia me quedó debiendo 800 dólares que le presté por romántico pelotudo.
Marcos (Pier Jr.), peón para mi viejo en Paysandú y T.Narvaja
Gracias de nuevo... Pero Nihil Expedit!

Javier Couto dijo...

claro, ahora todo se explica...

Walter Hego dijo...

Rod: ¿O sea que los libros en tanto objetos no te van ni te vienen? No sé si decirte que es una suerte para vos, o que se debe a alguna carencia tuya. O quizá se deba a que amás la literatura pero no sos bibliófilo. Porque un libro sin su "forma", un libro puro contenido no existe, no ha existido nunca y jamás existirá (aunque sea una perogrullada).* Los libros son para apreciarse con todos los sentidos. Bah, quizá no con el gusto**, pero.


* Se me ocurre ahora que lo más parecido a un libro inmaterial que existe es un texto en la red. Y en comparación con el placer de manipular un broli (o una revista, o un periódico), leer en la red no existe, loco.

* Aunque tiene muchísima razón Cir.

Rodia dijo...

Encuentro a los libros de lo más platónicos. Últimamente no me interesa ni la historia que cuentan. Como en el cine.

Rodia dijo...

me pregunto si ese "platónicos" llevará ese.

Walter Hego dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Walter Hego dijo...

Rod: Me hiciste preguntarme lo mismo. Y mi primera respuesta, la que me sale casi enseguida, es que no.

Otro cantar sería, claro, si hubieras dicho que para vos los libros son de los objetos más platónicos que existen, cosa que tendría el mismo sentido que lo que efectivamente escribiste.

Pero cuanto más lo pienso, más discutible me parece mi primera respuesta. A ver.

"Encuentro a los libros de lo más platónicos". En otras palabras, "Encuentro que los libros se cuentan entre las cosas más platónicas que existen". Mismo sentido, y con una forma indiscutible.

Ahora bien, podríamos decir lo siguiente: "En mi opinión, los libros y x son lo más platónico". En ese caso, si dijéramos "Encuentro a los libros de lo más platónicos", probablemente esta última oración fuera una forma abreviada de esta otra: "Los libros son una parte del conjunto de lo más platónico" (el cuál, como se recordará, está formado por los libros y por equis). Ergo, mi segunda respuesta es también que no, que no corresponde esa ese.

¿Podría llegar a una tercera respuesta y que la misma fuera que sí, que la ese de marras está irreprochablemente colocada? Quizá, pero por ahora me cansé de parar mientes en el asunto.