jueves, octubre 05, 2006

Alegría del cronopio

Encuentro de un cronopio y un fama en la liquidación de la tienda La Mondiale.

- Buenas tardes, fama. Tregua catala espera.
- Cronopio cronopio?
- Cronopio cronopio.
- Hilo?
- Dos, pero uno azul.

El fama considera al cronopio. Nunca hablará hasta no saber que sus palabras son las que convienen, temeroso de que las esperanzas siempre alertas no se deslicen en el aire, esos microbios relucientes, y por una palabra equivocada invadan el corazón bondadoso del cronopio.

- Afuera llueve- dice el cronopio. Todo el cielo.
- No te preocupes- dice el fama. Iremos en mi automóvil. Para proteger los hilos.

Y mira el aire, pero no ve ninguna esperanza, y suspira satisfecho. Además le gusta observar la conmovedora alegría del cronopio, que sostiene contra su pecho los hilos -uno azul- y espera ansioso que el fama lo invite a subir a su automóvil.


(Julio Cortázar - Historias de Cronopios y de famas)

4 comentarios:

krahd dijo...

debe existir alguna razón por la cual los cuentitos esos de cronopios y famas no te resultan tan increiblemente repelentes y pajeros...

Rodia dijo...

juaaaaa.

podría ser igual de agresivo y decir que Rayuela me parece una novela para liceales. Pero no voy a hacerlo. No.

Javier Couto dijo...

¿Realmente te parece una novela para liceales? ¿A qué liceo fuiste vos?

Rodia dijo...

Yo no lo dije. Dije que podría decirlo. Tengo agendado leer rayuela de nuevo, para no hacer un comentario sobre un libro que leí hace mil años.

Por ahora, me quedo con los trayectos de los cronopios y de los cuentos de el Perseguidor. Y la percepción de Rayuela es como de una novela de... adolescentes. Qué querés que te diga. Pero no se me puede tomar en serio, véase el párrafo anterior