martes, noviembre 27, 2007

Pequeña Orquesta Reincidentes en Montevideo

Yo qué sé. Ustedes saben que mi diagnóstico va a ser positivo. Y, con mi capacidad para el entusiasmo, tal vez más. Pero, aunque parezca increíble:

la Pequeña Orquesta Reincidentes, en su actuación en Montevideo, estuvo mejor de lo que esperaba.

Es bravo distinguir arte cuando hay tanto virtuosismo. Pero estos tipos caminaron por el borde de la cornisa, sin caer ni una vez en el pizarreo. Agradecido yo, y agradecido Manuel, que se movía en la panza (les juro), al influjo del contrabajo que venía caminando por el aire y por el piso desde el escenario.

Les dejo la canción que cerró, la yapa luego de tres bises:

Acaso no ves?, Acaso no ves?
que feo que suda en la calle
la trampa del hambre

Acaso no ves?, Acaso no ves?
que en la fiambrera te pira la mosca
y se pudre
Y que el agua no limpia esas manos

Negro, sacame esta gente de casa.
Negro, llenaste las ollas de miedo.
negro, no metas los pibes en esto
negro me asusta tu cara
me asusta tu cara

Acaso no ves?, Acaso no ves?
que es tarde paí l arte, paí l fierro
pa juntas malandras
(seguis boqueando a la tele!)

Acaso no ves?, Acaso no ves?
mis ojos cansados.
mi boca a las siete
que joven se vuelve al verte partir.

Negro, sacame esta gente de casa
Negro, llenaste las ollas de miedo.
negro, no metas los pibes en esto
negro de dónde sacaste esa...
de dónde sacaste esa...


(Pequeña Orquesta Reincidentes - Negro)


(pd: cómo me hace acordar a los redonditos del capitán buscapina ese
"seguis boqueando a la tele!")

2 comentarios:

lu dijo...

siempre disfruto de ir a ver en vivo la musica q escucho mucho. pero disfruto especialmente ir a ver música q conozco apenas superficialmente. es lo q me pasó con la pequeña orquesta reincidentes, he escuchado un solo disco de ellos, y el otro día en la zitarrosa me conmovieron.

Perrito Mozartiano dijo...

Paaaaaahhh! TREMENDO!
No podían irse. Además fue todo muy hipersensorial en sentido doloroso. Capacidad extrema para manipular estados de ánimo. Doloroso y disfrutable al mismo tiempo, un verdadero vicio.